El pacto se negoció con calma a lo largo de un mes, pero su digestión está siendo pesada. Tanto, que ninguno de los partidos que lo acordaron, o de sus negociadores o de sus máximos responsables, ha presentado públicamente el acuerdo alcanzado. A estas alturas, los 13 concejales del PP votarán hoy los presupuestos del PSOE a cambio de unas contrapartidas que solo han sido expuestas verbalmente y cuya literalidad se ignora.
El asunto no es menor ya que, por poner un ejemplo, en el asunto más importante, llevar los servicios al nuevo hospital, las interpretaciones de PP y PSOE difieren sustancialmente. Por este motivo, la presentación de documento, que Figueroa anunció en varias ocasiones, se ha ido retrasando hasta el punto de que se llega al pleno sin darlo a conocer, algo con escasos precedentes.
Un caso muy diferente es el de la fotografía conjunta de Abel Caballero y José Manuel Figueroa sellando su pacto. Desde el principio el PP descartó esta imagen al considerar que su electorado no lo entendería. En estas condiciones, desde hace semanas el portavoz del PP evita por todos los medios coincidir con Caballero. Algo que a Caballero no le importa, como reconoció hace unos días con un: «¡Qué hagan lo que quieran, pero que voten!». Y punto.