Tres estudiantes nórdicas completan su formación en la ciudad, en cocina y geriatría, gracias a las becas Leonardo
21 may 2014 . Actualizado a las 06:00 h.Pulpo, pollo, champiñón... Son algunas de las palabras que la finlandesa Anne Virtanen (Isojoki, 1996) ha aprendido durante su estancia de siete semanas en Ourense. Cuando escogió destino en su instituto no sabía de la existencia de Galicia; ni siquiera le sonaba el nombre de Compostela. Ahora es capaz de soltar alguna palabra y se lleva en la retina de los sabores la forma del pulpo. Entre los contemporáneos pucheros del restaurante Nova la joven nórdica ha realizado un período de prácticas vinculado al programa europeo de movilidad Leonardo da Vinci IVT. Ella y otras dos compañeras de nacionalidad son la contraparte de una especie de intercambio protagonizado, por el lado ourensano, por cinco estudiantes del instituto Portovello.
Dos de las chicas finlandesas han realizado sus prácticas en en el centro de mayores Geriatros Ourense. Para el restaurante Nova no es su primera experiencia en prácticas de extranjeros.
«Hemos tenido alumnos de Francia -explica Julio Sotomayor- y, por supuesto, de estudiantes de aquí, de la Escola de Vilamarín y de varias gallegas con las que tenemos contacto, pero es la primera vez que viene un estudiante nórdico».Su presencia, explica «enriquece nuestro punto de vista y le da trascendencia al restaurante, es una forma de proyectarse y de crear escuela».
La falta de dominio idiomático de Anne Virtanen -sin embargo, sí maneja bien el inglés- ha puesto de manifiesto una virtud de la cocina: «Todo es manual, todo es artesanal y es más importante la predisposición que el idioma y Anne la tiene muy buena», apunta Sotomayor.
Mantequillas y nata
Puestos a valorar las mesas nórdica y gallega, Anne resalta la diferencia del tipo de pescados respecto a su país y su monitor advierte el mayor uso de mantequillas y nata en la cocina finlandesa. En el mundo de los tópicos, Anne es la viva demostración de que no todas las nórdicas son rubias y se ha encargado de aclarar que en Finlandia no todo es nieve: «Ahora mismo estamos entre 15 y 20 grados».
educación intercambio europeo