Banderas para animar un debate que abre grietas en el PSOE

Enrique Gómez Souto
enrique g. souto LUGO / LA VOZ

FIRMAS

ALBERTO LÓPEZ

08 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

En Lugo, ahora que llega la fiesta Arde Lucus y estalla la huelga de basura, ondean al viento las banderas tricolores que algunos quieren izar en los mástiles oficiales y en el corazón de la gente. En Lugo, esta afición a tremolar la otra bandera, siempre la otra, da igual cuál sea la una, es cosa que viene de antiguo, es afición arraigada y extenuante. Lo mismo da que se trate del modelo de Estado que de la elección de pedáneo en la aldea mínima y olvidada. Lugo, abundante en banderías sordas y subterráneas, es ciudad de banderas y pendones. Ahora que vuelven los días de las enseñas al viento, va quedando al descubierto el enorme bluf ideológico de partidos que, sin razón que lo justifique a día de hoy, se dicen de izquierda. Mientras, la derecha asiste atónita al resurgir tricolor y apacigua su desasosiego apoyándose, como si de palabra de santo se tratase, en los avisos de Anguita: la III República no surgirá de concentraciones «pintorescas» por más banderas que las adornen. En Lugo, aún no llegó la hora del debate monarquía/república; tendrá que esperar hasta después de Arde Lucus. Habrá banderas y pendones al viento, sí, mas serán las de las legiones romanas desfilando, quizá, entre montañas de basura.

El alcalde Orozco, tan vapuleado en tantos frentes, se escurre como anguila de la red y va dejando tras de sí un reguero de declaraciones para los anales municipales. Él, que viene de Tierno, es republicano, pero no tanto; milita, según se va viendo, en un partido que propende a la república, pero que, para enojo de muchos de los suyos, evita proclamarlo. Entiende que el debate monarquía/república puede ser prioritario para alguien, pero no lo es para él. Y ahora, visto lo visto, «átame esa mosca polo rabo» y encuéntrame a este Wally en el mapa ideológico del país. O, si se quiere, encuéntrelo en la gestión para evitar la huelga en el servicio de recogida de basura que, salvo milagro, empezará esta noche. Orozco está muy preocupado, dijo varias veces, porque una huelga de limpieza en plena fiesta Arde Lucus supone un grave daño para la ciudad, pero no puede intervenir -puntualizó- en las relaciones entre empresa y comité. Eso sí, fijó servicios mínimos del 100% durante la fiesta. Ya solo falta que, además de soportar la huelga, el asunto acabe en el juzgado y a los lucenses les toque apoquinar para pagar costas, sanciones o lo que sea.

¿Y qué dice de todo esto de la huelga el portavoz popular en el Ayuntamiento? Por ahora, nada; hasta ayer no dijo nada. Jaime Castiñeira, a punto de empezar un paro en el servicio de limpieza de la ciudad, no ha dicho nada. ¿Qué opina el PP? ¿Puede aportar alguna solución? Igual tiene las respuesta el presidente provincial del partido, José Manuel Barreiro; tal vez pueda explicar cómo es que en el día en el que se rompió el diálogo en Urbaser su partido estaba ocupado en denunciar que falta una valla en A Ponte. Y así, claro, hasta se permite darle lecciones el FLI, esa pequeña mosca incordiante que acaba de llegar a la política local, pilotada por Ildefonso Saavedra. Foro Lugo ya se hace ver en la Red y en los papeles y se estrena repartiendo estopa a derecha e izquierda. Sus líderes precisan pulir el mensaje y huir de peligrosas contradicciones esenciales, pero parecen tener claro el guion. Ya están en el terreno de juego y llegan con ganas de disputar el partido electoral en el 2015. Al PP le conviene no dejar preguntas sin respuesta, porque cada una es un fallo en la defensa y no se puede permitir lujos en la carrera electoral que ya comienza. O volverá al camino de la oposición municipal, del que tanto sabe en Lugo. Será aún más duro, visto desde el pazo de la Praza Maior, si Elena Candia, pertinaz y ubicua, se convierte en la primera presidenta de la Diputación. En las filas socialistas, Luis Álvarez prepara al PSOE en el ámbito local para la cita con las urnas del 2015. Acaba de poner en marcha una iniciativa con la que busca la complicidad del electorado progresista, ese que reclama más participación. Es un proyecto interesante, pero de resultado incierto. ¿Por qué? Porque parece que el PSOE, más que una herramienta para transformar la sociedad, pretende ser el reflejo de la sociedad. Al PSOE y a los que agitan banderas, ahora que llegan Arde Lucus y la huelga en la recogida de basura, les conviene recordar a Ortega: «No es esto, no es esto». Que es lo mismo que dice Anguita.

pulso lucense.