Respecto a las previsiones para el curso próximo, que comenzará el 1 de septiembre, se van a recortar unidades en algunos centros, mientras que se crearán en otros. Los centros de Cenlle, Padrenda, Pobra de Trives, Ribadavia, Cea y Viana do Bolo serán los afectados. «Pedimos frear esta sangría que está a sufrir o rural», advierten ya desde CC. OO.
Precisamente, en San Cristovo de Cea, Ribadavia y Cenlle comienza a hacerse público el malestar por ese motivo. En O Ribeiro, el recorte afecta a un centro que atiende a los alumnos de San Paio, San Cristovo y Francelos. El grupo municipal del BNG resalta que vaya a suprimirse un aula en una agrupación que acaba de ser premiada por su capacidad de innovación.
En la comarca del Arenteiro, la comunidad educativa del colegio Virxe da Saleta ha iniciado una campaña de recogida de firmas para mostrar su disconformidad con la supresión de una unidad de educación infantil y dos profesoras. Lamentan que la Xunta no tenga en cuenta la situación de los centros rurales a la hora de establecer ratios y critican que la supresión no tenga e cuenta que, «aínda faltarían nenos por matricularse e que un descenso na matrícula nun curso non debería de determinar a supresión de dous postos de traballo».
En cuanto a Cenlle, se prevé el cierre de un aula de infantil y el traslado de la profesora, situación que ayer criticaron desde el BNG de la localidad. Los alumnos, desde los 3 hasta los 12 años, se agruparán en dos aulas, aseguran.
Lo contrario ocurrirá en la capital ourensana y sus alrededores, con más aulas en Cambeo, Ourense -en concreto en el colegio Amadeo Rodríguez Barroso-, Pereiro de Aguiar y Toén.