Pasarlo bien en la Festa da Istoria es sencillo. Prácticamente en cada rincón y en cualquier momento del día el visitante se topará con una actividad que reclame su atención. Pero se puede ir más allá y vivir plenamente la cita. Saltar la barrera de espectador y convertirse en uno más no es difícil. Dos elementos son esenciales para cruzar esa frontera: la vestimenta y la moneda. Para quienes lleguen sin lo primero, la organización dispone de mil trajes, en alquiler, por los que se paga una fianza que se recupera al devolverlos. También hay comercios y negocios privados que los ofertan.
En cuanto al dinero oficial en todo el recinto de la fiesta, el maravedí, puede conseguirse en el banco Alhóndiga. La organización ha recibido este año 300.000 euros en esta moneda que sirve para precisamente para financiar el programa (1 euro son 90 céntimos de maravedí).