La llegada al Monte Castrove supondrá, en cierta medida, una especie de déjà vu para los aficionados que siguieron la Vuelta del 2012. En aquella edición, la subida formó parte de la contrarreloj que unió Cambados y Pontevedra, donde cuatro favoritos luchaban por el liderato cuando se cumplía el ecuador de la carrera: Purito, Contador, Froome y Valverde. Y dos años después, los mismos cuatro corredores ocupan los puestos cabeceros de la clasificación tras la etapa con final en La Farrapona, aunque el orden que ocupan haya variado ligeramente.
En el 2012, la crono del Castrove apretó al máximo la general, en la que Purito Rodríguez retuvo el liderato por un solo segundo de ventaja sobre Alberto Contador tras la etapa. Y a continuación, el tercer puesto provisional era para Chris Froome, a 16 segundos, mientras que Valverde era cuarto a 59 del líder.
Mañana, la Vuelta entrará en Galicia tras la jornada de descanso de hoy con Contador como líder, posición que reforzó ayer ganando la etapa por delante de Froome. Valverde, por su parte, se mantiene segundo, aunque ahora a 1.36 del ciclista de Pinto y con tres segundos de ventaja sobre el británico. Y Purito cierra el póker de favoritos en la cuarta plaza, a 2.29 de Contador. Una situación que otorga al Monte Castrove más trascendencia para la lucha por la general y, a diferencia del 2012, verá a los ciclistas enfrentarse cara a cara en sus rampas.