
La plataforma permitirá optimizar el rendimiento de la vendimia
04 jun 2019 . Actualizado a las 19:57 h.La bodega pontevedresa de Terras Gauda, localizada en el municipio de O Rosal, impulsa un ambicioso proyecto de viticultura de precisión avanzada a nivel europeo con el que se busca optimizar el rendimiento de los viñedos sirviéndose de la tecnología más puntera. Empresas y grupos de investigación de ocho países participan del proyecto que lidera la compañía internacional de servicios de tecnología de la información Atos y que se desarrollará durante los próximos tres años con un presupuesto total que ronda los seis millones de euros.
El programa ha sido bautizado como Foodie, anglicismo con el que se conoce a las personas aficionadas a la comida o a la bebida, pero que, en este caso, es el acrónimo de Farm Oriented Open Data in Europe. Su objetivo es crear una plataforma interoperable en la nube que albergue datos abiertos del ámbito de la agricultura y el medio ambiente. La firma española Seresco trabaja ya en el diseño de un software específico capaz de asumir y analizar todos los parámetros que acompañan al proceso vitivinícola para programar el cultivo y poder rentabilizarlo al máximo adelantándose a las variantes climatológicas. El proyecto que arranca en Terras Gauda se centra en ese uso eficiente de los recursos y la reducción del impacto medioambiental. De forma paralela, se harán estudios similares en otras dos bodegas de Alemania y la república Checa.
Según explicó el director técnico de la bodega, Emilio Rodríguez Canas, el software posibilitará «crear estrategias de manejo del viñedo cada zona». El programa parte de la clasificación de los suelos de cultivo diferenciándolos según las variables que se recojan del cruce de los datos analizados para trabajarlos de forma específica. El programa hará el diagnóstico a través de la información recibida a través de Galileo (el Sistema Global de Navegación por Satélite de la Unión Europea) y otros centros de información del Sistema Global de Navegación Europeo, como el Copernicus, de vigilancia medioambiental, o el GEOOS, de observación global de la Tierra. Esos datos se cruzarán con los que se reciban sobre el propio terreno en las 18 estaciones que se instalarán ahora en los viñedos, relativos a la humedad, temperatura y pluviometría.
También se volcarán en esa plataforma tecnológica los datos de campo que la bodega maneja habitualmente.
La plataforma permitirá optimizar el rendimiento de
la vendimia