Los otros héroes del Portiño

Susana Acosta
S. Acosta A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

Carlos, a la derecha, rescató con su lancha al compañero del pescador desaparecido el viernes.
Carlos, a la derecha, rescató con su lancha al compañero del pescador desaparecido el viernes.

No es la primera vez que pescadores de la zona se arriesgan por salvar la vida de otros

02 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

En O Portiño todo el mundo conoce punta Lagarteira. Saben que es una roca muy traicionera porque no se ven venir las olas. Te llegan de costado y cuando quieres darte cuenta ya la tienes encima. Prueba de ello son los numerosos accidentes y desaparecidos que se ha cobrado esta roca. Hasta cinco vidas en los últimos quince años, sin contar con el pescador desaparecido el pasado viernes. Pero, también ha habido historias con final feliz, narradas por héroes anónimos que no han esperado recompensa a pesar de haberse jugado la vida rescatando a personas que se encontraban en serios apuros.

Es el caso de Fernando Guillemet, que logró salvar con su lancha a un joven de 21 años que había ido a pescar con su padre de 58. Ocurrió la víspera del día de Reyes del 2002, un año fatídico porque en esa zona se registraron hasta cuatro muertes. Nada pudo hacer Guillemet, en cambio, por salvar la vida del padre de este joven.

Constante Rivas, conocido por todos como Tito, no se lo pensó dos veces a la hora de echarse al mar con unas aletas para sacar a una chica a la que un golpe de mar había tirado al agua y ya se encontraba inconsciente y boca abajo. Ocurrió el 14 de abril del año pasado y tuvo que pedir ayuda para que los pescadores que estaban en tierra le echasen una mano: «¡O me la cogéis o nos vamos los dos!», les dijo.

El último héroe anónimo se llama Carlos. No dudó el viernes en sacar del agua con su lancha al compañero del desaparecido: «Me gustaría tomarme un café con él y pagárselo yo», reconoce este hombre que no quiso dar sus apellidos.