
Pocas cosas nos enorgullecen más a los aficionados breoganistas que nuestro equipo se codee con los grandes, y ya es algo a lo que nos estamos empezando a habituar en los últimos meses.
Llegaba al Pazo todo un equipazo de Euroliga como el Valencia Basket, con un presupuesto muy superior al conjunto celeste y un fondo de armario espectacular, sobre todo en la línea exterior, con Chris Jones, Harper, Prepelic…. capaces de crear ventajas de muy diferentes maneras. El Breo fue capaz de contrarrestar ese talento en los primeros compases con un férreo cumplimiento de las normas defensivas.
Quizá el ritmo de partido en esos primeros compases era excesivamente elevado, para lo que, a mi juicio, le podría interesar al cuadro celeste. En uno de esos arreones de juego rápido el equipo taronja consiguió un muy buen parcial y así se hicieron con el mando antes del descanso. Pienso que la rotación interior formada por Kasibabu y Brajkovic nos hizo daño en un momento puntual ya que el equipo tenía problemas para generar ventajas ofensivas.
La actuación de Ethan Happ durante todo el partido ya no es casualidad. Es, junto con Scott Bamforth, el foco principal de anotación del Río Breogán: lectura en el pase, uso de ambas manos para finalizar, intuición en el rebote ofensivo…con él como guía el Breogán remontó la desventaja al descanso y tomó ventajas durante muchos minutos. Acompañó la gran defensa realizada, como siempre, por Sergi Quintela, especialmente sobre Jones, y la fluidez para mover el balón en ataque.
Cuando haces muchas cosas muy bien contra un gran equipo, tienes opciones de ganar, pero su talento puede condenarte y así sucedió. El tiro de tres puntos de Bojan Dubljevic no es su principal amenaza, aunque ha mejorado mucho en los últimos tiempos. Venía de fallar dos triples sólo y la confianza que tiene le hizo anotar tres seguidos en un momento crucial que decantaron la balanza.
Poco más se puede pedir al Río Breogán que llega al descanso de la Ventana FIBA con muy buenas sensaciones. Se ve una identidad clara de crecer desde la defensa, correr siempre que se pueda, y si no es posible, buscar los principales focos ofensivos. Momento para coger aire, recuperar física y mentalmente y seguir la hoja de ruta hacia la permanencia en la ACB.