
Partido de extrema importancia el que van a disputar los dos representantes gallegos en la Liga Endesa. Porque ambos saben de la enorme trascendencia que tendría un triunfo para su futuro. Los coruñeses necesitan imperiosamente vencer para seguir creyendo en el que es su gran objetivo en su primera temporada en la ACB, la permanencia. Una permanencia que parece muy cara, no podía ser de otra manera, y en la que ningún rival directo desiste, demostrándolo con su rendimiento al límite conjuntos como el Granada, el Lleida, el Andorra, el Girona o el Bilbao, que enseñan en cada jornada que saben agarrarse a la liga y afrontar las dificultades. El Breo, por su parte, es conocedor de que una victoria le permitiría, además de agravar la situación de un rival directo, ver las cosas con más calma e incluso, y yendo partido a partido, plantearse metas mayores.
Los contendientes llegan en momentos muy diferentes. Pero en un derbi todo se igualada y el aspecto emocional y su control cuenta, y mucho. Cualquier cosa puede pasar. Con dos perímetros determinantes en el juego por lo mucho que generan tanto en la dirección como en la anotación y en las ventajas conseguidas. Por ahí se empezará a decidir todo. El que controle mejor el ritmo tendrá mucho ganado. Además, ese dominio en el perímetro propiciaría que los interiores se encuentren más cómodos y puedan rendir a su mejor nivel.
Con jugadores con suficiente experiencia y categoría. Con la defensa como aspecto claro y clave, y ahí los de Luis Casimiro han encontrado una solidez y una fiabilidad que les hace ser muy peligrosos y consistentes, porque les lleva a que todo el potencial ofensivo que tiene emerja con más regularidad. Un partido de equipos y de jugadores. Los grupos tendrán mucho que decir, pero seguro que el talento y las individualidades también, como las de Heurtel, Taylor o Thompkins, en el Leyma Coruña, y Mavra, Grant, Hilliard, Nakic o Sakho en el Río Breogán.
Un partido en el que aquel que controle y domine los benditos básicos tendrá mucho ganado. Un gran choque que debe ser una fiesta y que hay que disfrutar.