Vuelve al Pazo Darrun Hilliard, uno de los jugadores más importantes del Río Breogán la pasada temporada. El escolta norteamericano es capaz de marcar diferencias, como demuestra su importante trayectoria en equipos de Euroliga y cuyo paso por el Pazo estuvo marcado por la irregularidad en sus actuaciones, así como por un punto de decepción en su fugaz salida.
En sus primeros partidos en Lugo estuvo muy por debajo de lo esperado. No se le notaba muy buen feeling con Veljko Mrsic y esa podría ser una de las razones. También es un jugador que, por su veteranía y condiciones físicas, no es el primero en alcanzar un estado óptimo de forma. Con la llegada de Luis Casimiro retornó su alegría en el juego. No gozó de un acierto espectacular hasta unas semanas antes de marcharse, pero se convirtió en uno de los baluartes en la generación de juego.
Puede asumir varios roles dentro de un equipo. Pese a su altura, domina las situaciones de bloqueo directo. Gracias a su capacidad de tiro, las defensas sobre él suelen ser agresivas y lee muy bien el juego. También puede jugar sin balón y mejorar una ventaja que le llegue dada, tirando o atacando contra recuperación. Defensivamente, sin ser un jugador que se esfuerce en cada acción, su inteligencia le permite estar bien posicionado y seleccionar los momentos.
Su gran cambio en Lugo llegó desde el apartado mental. Es un jugador con mucha personalidad y que da la impresión de que funciona cuando tiene la cabeza limpia y despejada, desde la confianza. Él mismo lo reconoció en alguna entrevista, incluso llegando a hablar maravillas de Luis Casimiro. Hay jugadores que necesitan ese impulso para dar su mejor versión.
La parte negativa llegó cuando tuvo una oferta cerca del final de temporada y decidió marcharse. Es verdad que la oferta era seguramente muy alta y que los objetivos del Breogán por aquel entonces estaban cumplidos, pero no es un buen detalle abandonar el barco cuando estás llegando a la orilla. Su paso por Lugo le dejó un buen cartel en la liga como jugador importante de un equipo de la zona media de la tabla y de ahí su fichaje el pasado verano por el Bilbao.