Pese a haber grabado poco en19 años, la banda coruñesa pertenece por derecho propio a la élite del punk rock estatal, si es que hablar de algo así tiene sentido. Mañana, Konflikto presenta su último disco, en casa y en la mejor de las compañías: Porretas
19 nov 2015 . Actualizado a las 14:48 h.Tiene su coña que Ratas, Urrakas y Kuervos se haya grabado hace dos años pero no se presente en A Coruña hasta mañana. Tiene su coña que el número de ediciones, en comparación con el recorrido de Konflikto, sea extraordinariamente corto más allá de la autoproducción. Es lo que hay y ellos lo aceptan. La música sin tregua da otras cosas, ya que no dinero, y Álex Varela comenta un par de ellas.
-Entre unas coñas y otras, casi 20 años de punk.
-En realidad no sabemos ni cuánto llevamos en esto. Somos cuatro hermanos, dos de sangre. Mi hermano se compró una guitarra después de ver a Barón Rojo en Tocata y yo lo acompañé con el bajo. Sé que con trece años di un concierto... Alguien investigó y parece que sí, que la fecha oficial para arrancar fue 1996.
-El disco, por cierto, incluye un deuvedé, ¿no?
-Lo grabamos en el Coliseum, cuando tocamos con SKA-P, y en cada canción sale alguien. Fernando Madina de Reincidentes, Juankar de Boikot, Maxi de Fe de Ratas, Gabri de Dakidarría... En el disco colabora también un montón de gente. Yosi, de Los Suaves, Goar, de Cicatriz, que ya es el cuarto miembro de Konflikto, Manolo Kabezabolo... La portada es de Jorge Kabezas, un gran amigo.
-¿Por qué en A Coruña ahora, dos años después?
-Vuelve la cosa al principio antes de grabar el próximo disco en enero. Lo haremos con El Drogas, en Euskadi. Porretas vienen con muchas ganas. Va a ser un buen bolo.
-Lo que no se explica es tan poca grabación con tanta leña a las espaldas.
-Tenemos mucho recorrido y muy poco editado en discográficas. Entrar en un estudio cuesta un huevo y somos de familias muy obreras. Es verdad que hemos estado con casi todos y hemos hecho muy buenos colegas... Y México, un antes y un después.
-Unas cuantas giras allí.
-Hicimos tres, la primera solos. A veces 42 horas de bus para tocar hora y media y vuelta. Allá aprendimos que el día a día y la sencillez es lo que tiene importancia. Esto de aquí no puede ser. Ahora queremos volver a Costa Rica, Panamá, Ecuador y Colombia. E intentar Europa, Berlín...