Agarrarse a la vida... a garrotazos

FUGAS

Juan Díaz Canales

Juan Díaz Canales, reputadísimo guionista del mejor cómic europeo, se embarca en su primer trabajo en solitario, también con los pinceles, en Como viaja el agua (Astiberri), un relato de intriga y disección social

13 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Ganado un prestigio internacional a base de esfuerzo, documentación y talento, convertido en un reputadísimo guionista del mejor cómic europeo (ha firmado desde la serie Blacksad hasta la resurrección de Corto Maltés), seguramente Como viaja el agua le ha producido un vértigo enorme al solvente Juan Díaz Canales. Porque en esta aventura en solitario tenía más que perder que de ganar, enfrentándose a la tarea de montar un relato y ponerse también a los pinceles. El resultado es muy bueno, y conviene decirlo de entrada para evitar que algún lector se eche atrás temiendo que al madrileño le haya temblado el pulso. No es el caso.

Como viaja el agua es un cómic entre la intriga y la disección social. Arranca con el asesinato de un viejo en el parque del Retiro -por cierto, que el homenaje a su ciudad natal es soberbio-, prosigue con un grupo de jubilados llevados al trapicheo por puro vicio, y se completa con un chaval del Samur social a punto de ser padre y un forense meticuloso y creyente, a punto de retirarse. Todos ellos irán encajando en un cómic que al final deviene en una reflexión sobre el paso del tiempo, sobre la utilidad de la vida, sobre el destino. Sobre qué hay cuando uno muere. Debate eterno, monumental, que aquí se aborda con una pequeña y muy ágil historia.

Como viaja el agua. Cómic. Juan D. Canales. Astiberri. Blanco y negro. 112 páginas. 14 euros.