Mick Jagger no estaba equivocado

TEXTO: CARLOS PEREIRO

FUGAS

Álvaro Ballesteros

La fadista Ana Moura actúa mañana en el Auditorio de Ferrol a las 21.00 (15 euro) y el domingo en O Pazo da Cultura, a las 20.00 (16 euros)

09 mar 2018 . Actualizado a las 05:10 h.

Cuando le preguntaron a Ana Moura por qué en su último disco salía retratada con una bella mariposa posada sobre su mano ella ya tenía respuesta. «Quería simbolizar que me gusta reinventarme, esa idea de metamorfosis». La fadista portuguesa venía de tocar techo con Desfado, trabajo que le brindó cinco discos de platino y vendió más de 300.000 copias. Un tsunami de aroma portugués, casi incomprensible hasta que uno escucha las canciones que guarda, y recapacita sobre la belleza ahí expuesta. Moura aún no ha llegado a los cuarenta, pero la palabra leyenda la acompaña allá por donde pasa. La sutil combinación del canto tradicional con otros tonos más pop, sutiles, ha impregnado de un estilo propio las canciones expuestas en su discografía, que luego defiende con gran acierto y expresividad en directo. Su talento, del que tanto se ha escrito ya, no es una exageración en sí misma. Algo debió ver en ella Mick Jagger cuando la invitó a compartir micrófono en el 2007 con los Rolling Stones, sus satánicas majestades, en el estadio de Alvalade. Leyendas del rock y mito del fado Todo sucediendo a la vez. Ferrol y Pontevedra. Norte y sur en conjunción con la canción portuguesa. Dos oportunidades de ver a una artista que siempre ha sabido quererse en Galicia. La opción correcta sería no perdérsela.