Mary Karr cambia la botella por la Biblia


Reír, llorar, ponerte nervioso, sorprenderte... todo esto te va a pasar cuando leas Iluminada, la tercera, y tal vez última entrega de las memorias de la escritora y poeta norteamericana Mary Karr. Si te enamoraste de la forma de escribir de esta texana en El club de los mentirosos, lánzate sin pensarlo. No te arrepentirás.

Karr vuelve a la carga para seguir contándonos su tremenda vida. No nos ahorra nada. Ni las borracheras, ni las vomitonas, ni las resacas. Pero siempre con ese toque de humor descarnado, casi cruel, en el que no hay espacio para la autocompasión ni para la sensiblería edulcorada.

Leemos y no sabemos si gritar horrorizados o romper en carcajadas. Su prosa sofisticada y original (capaz de decir, por ejemplo, que «mi memoria tiene, en este período, más espacios en blanco que las cintas de Nixon») nos lleva otra vez hasta la más inmunda infancia con un encantador padre borracho y una madre homicida, psicótica y alcohólica. Y desde allí nos conducirá hasta su vida adulta en la que deja de ser la víctima para pasar a ser la culpable. Su aristocrático y apuesto marido Warren, el hombre que como ella es un aspirante a poeta (pero esto no es el cuento de la cenicienta, ni hay príncipe azul que la salve), será junto con su hijo Dev, al que dedica este libro, los grandes sufridores de sus adicciones y paranoias.

Una condición mental inestable que, unida a la tremenda carga que le supone, como a todas, ser madre y profesional, la llevará al caos. Las descripciones de Karr de lo que es vivir con intensidad estas obligaciones presentes en la vida de cualquier mujer son demoledoras. El momento del asado o el de los problemas escolares te sonarán familiares. Incluso la forma de afrontar las pequeñas enfermedades de su hijo, cuando una simple tos en la noche puede convertirse en un disparo de «una pistola de clavos», en su cabeza, resultará muy cercano a las madres primerizas. Su respuesta a este estrés es beber. E intentar dejarlo. Y volver a caer.

Pero el giro más inesperado de la historia llega cuando entra en escena la religión. Este acercamiento al catolicismo y a la oración nos deja perplejos. Y Mary Karr lo sabe. Incluso ella no se lo explica. «A veces pienso en Jesucristo como una especie de charlatán de feria», dice esta mujer de intelecto poderoso que, aunque al principio es demasiado orgullosa para arrodillarse y excesivamente racional para creer, acaba finalmente abrazando la fe. Qué sorpresa.

«iluminada»

AUTOR mary karr ??? EDITORIAL periferica-errata naturae PÁGINAS 584 PRECIO 24,50

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