El cine reclama historias y él se las da. Raro es el año en que una serie o una película no revisa el legado del autor estadounidense
13 oct 2019 . Actualizado a las 18:29 h.Vale, a estas alturas de la película, el libro, o la vida, tachar de genio a Stephen King suena a verdad evidente. La mente del estadounidense es una galaxia de ficción donde el misterio y los miedos más humanos han sabido conjugarse de una manera realmente prolífica. No importa dónde miremos, a la pantalla o al papel. El porcentaje de historias de terror que poseemos en la actualidad ponen a King como un perverso y prolífico creador que ha dejado su huella en el siglo XX y que quiere seguir marcando territorio en el actual.
La gran pantalla, que por supuesto recibe y exporta guiones originales de misterio y terror, es incapaz, año tras año, de comprobar el asiento trasero del coche cuando comienza una producción y no ver a King sentado en él, tranquilo, con una sonrisa de oreja a oreja ante lo evidente: por enésima vez, un relato suyo será adaptado al cine o a la televisión. Es casi una tradición moderna del audiovisual.
El escritor está de moda -¿alguna vez dejó de estarlo?- y más allá de pensar que no quedan relatos suyos por mostrar en el formato del vídeo, Hollywood y las nuevas productoras, como Netflix, le mandan un mensaje alto y claro al público: la historia continúa. A sus 72 años, con cada aniversario King celebra el estreno en el cine de una de sus historias.
DE «CADENA PERPETUA» A «IT»
Si uno decide buscar la mejor película de la historia en Internet, es muy probable que se tope con las interminables tablas de notas y valoraciones que ponderan la opinión de la crítica y el público -IMDb, por ejemplo-. Dentro de ese, válido o no, top 10 hallará la gloriosa Cadena Perpetua, que muchos no identifican con la marca King y su Rita Hayworth and Shawshank Redemption, pero que es la semilla de un relato audiovisual que ha marcado a una generación. Hace unas semanas, King asistía al estreno de It: Parte 2, el final de la nueva versión del libro que publicó en 1986, en donde un grupo de niños -además de su pueblo- son aterrorizados por una malvada entidad con la capacidad de cambiar de forma. La taquilla ha respondido de manera espléndida, y solo en su primer fin de semana recaudó más de 180 millones de dólares.
Buena parte del genio del escritor pasa por una capacidad para generar angustia y suspense con la más mínima idea. A diferencia de otros, King sabe sintetizar y destilar el desasosiego en miles de formas, desde un campo con la hierba alta en medio de la nada, a un hotel solitario, con sus cientos de habitaciones vacías y la lustrosa seguridad de la iluminación eléctrica.
Los relatos están hechos de un metal inoxidable que ha aguantado el temporal del tiempo y de las modas. El cine sigue necesitando de esas historias, de la tensión sublimada en las ideas más simples. El miedo es un elemento que acompañará al ser humano hasta el fin de sus días, igual que la risa. Quizás por ello haya dos géneros que nunca, bajo ningún concepto, pasarán de moda: el terror y la comedia.
Por tanto, no debería extrañar que plataformas como Netflix apuesten directamente por la recuperación y redirección de sus obras. Ahora mismo, en el popular servicio de streaming hay una enorme cantidad de películas con el sello King. La última, estrenada hace unos días, En la hierba alta, una cinta de suspense con unos protagonistas que se adentran y pierden en un campo donde las leyes físicas simulan no existir. Tan simple y efectivo como eso. Hierba.
Hay más. 1922 y El juego de Gerald son también películas basadas en historias del escritor. Su relevancia puede ser mayor o menor, pero su expectación y atención son innegables tras anunciarse en pantalla. Por supuesto, hay también series que han querido coger su trabajo. Destacan La Niebla -que contó en el 2007 con una adaptación en forma de película, a menudo olvidada, pero con uno de los finales más oscuros de la filmografía basada en la obra de King- o La cúpula.
¿Necesita el 2019 más Stephen King? La pregunta tiene cierta malicia, pero su respuesta poco importa, porque recibirá una nueva dosis a finales de este mes con el estreno de Doctor Sueño, protagonizada por Ewan McGregor, que continúa la historia de Danny Torrace. Sí, el niño de El resplandor; ahora adulto y traumatizado por lo acontecido en el pasado.