Pese a haber roto todo tipo de récords en taquilla, la huella de la saga de James Cameron en el público ha sido puesta en entredicho por miles de usuarios de las redes sociales
23 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Luke Skywalker, Frodo Bolsón, Harry Potter, Bruce Wayne, Tony Stark, John Connor… Todos los lectores identificarán rápidamente estos nombres. No es para menos, son los protagonistas de varias de las sagas más taquilleras del séptimo arte, ¿pero es realmente la recaudación de esas franquicias la razón por la que la audiencia los conoce? Una cosa es que una película sea vista por mucha gente y otra que se quede en el recuerdo colectivo. Este debate se generó recientemente en redes con el estreno de la tercera entrega de Avatar. Varios usuarios de X señalaron que, a pesar de que las dos primeras películas están en el top 3 de más taquilleras de la historia, la trilogía creada por James Cameron está lejos de tener el impacto cultural de El señor de los anillos o Star Wars. Uno de los argumentos más usados por los anti Avatar para respaldar su teoría es que la mayoría de los espectadores serían incapaces de nombrar a algún personaje del universo pandoriano de Cameron. Cierto es, que el nombre de Jake Sully, protagonista de estos largometrajes, no resuena ni de lejos como los mencionados al comienzo, ¿pero significa esto que la saga no tenga impacto cultural?
LA OPINIÓN DE LOS EXPERTOS
«Avatar supuso una revolución para el consumo de cine en pantalla grande», opina Miguel Anxo Fernández, crítico de La Voz de Galicia. El especialista explica que esta obra obligó a la mayoría de las salas a seguir la revolución tecnológica propuesta por el legendario realizador estadounidense. Más allá de los impresionantes efectos visuales y el innovador 3D que trajo consigo, para Miguel Anxo Fernández, el filme supo conectar con la audiencia al tratar temas muy contemporáneos: «Cameron trata cuestiones muy elementales en consonancia con la audiencia del siglo XXI, algo que han hecho con toda esta trilogía, en la que uno de los mensajes principales es la defensa del ecologismo». Este es uno de los detalles por los que el experto coloca a la obra por encima de otras como Star Wars o El señor de los anillos, de las que opina que no permiten tantas lecturas como las de Cameron.
Álvaro F. Veleiro, otro periodista especializado, difiere de la opinión de Miguel Anxo Fernández: «La trilogía del anillo, por ejemplo, me parece muy superior. La segunda de Avatar tiene un guion muy flojo y personajes olvidables, te olvidas de ella a los dos días. La tercera mejora algo, pero ya empiezas a perder un poco el hilo de la narrativa». En cuanto al impacto cultural, Álvaro F. Veleiro cree que las aventuras de Jake Sully en Pandora, pese a su alta taquilla, no se acercan al de otras míticas franquicias. «No le ayuda lo poco explotado que está el universo. No hay spin-offs ni merchandising, a Han Solo y a Chewbacca, aunque solo sea por los juguetes, los conoce todo el mundo, por ejemplo. Creo que también es una saga falta de momentos icónicos como el «Yo soy tu padre» de El imperio contraataca. Es una franquicia importante, pero no llega a la relevancia de otras de las que hemos hablado», argumenta.
¿HA CALADO ENTRE EL PÚBLICO?
Una película aspira a convencer a dos partes: la prensa y la audiencia. Avatar, en gran parte, logró conquistar a ambas, pero no todos los espectadores cayeron rendidos al trabajo de Cameron. Miguel Blanco, un cinéfilo empedernido de 25 años, que recuerda con buenos ojos el primer largometraje, pero que recibió con extenuación los que lo suceden, es buen ejemplo de ello: «Siguen una fórmula funcional, pero no salen de ahí». Este joven pone el foco del problema en los personajes: «No recuerdo a ninguno más allá del prota, Jake Sully. Soy incapaz de decirte el nombre de cualquier otro. Sin embargo, de El señor de los anillos me salen varios sin pensar: Frodo, Sam, Pippin, Gandalf... Con Star Wars, tres cuartos de lo mismo. Están escritos de una forma que hace que puedas conectar con ellos, no me pasa lo mismo con Avatar». Marta Buceta, otra veinteañera que ha visto toda la trilogía, coincide con Miguel Blanco en que el poco carisma de los protagonistas es una de las grandes fallas de estas cintas y una de las razones por las que no acaban de ser tan amadas: «¿Quién es el personaje icónico? ¡Dímelo! ¿El padre? ¿El hijo? Parece una relación Mufasa-Simba que no termina de funcionar». Sin embargo, no se atreve a dar por sentado que estos blockbusters no ganen más relevancia cultural en un futuro: «El tiempo dirá. Es un poco injusto compararla con franquicias más antiguas que adaptaron best sellers y que ya tenían muchos seguidores como Harry Potter o las de la Tierra Media», concluye Marta Buceta.