Pese a rezumar olor a refrito, el conjunto resulta lo suficientemente entretenido y fiel a su estilo
27 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.En el 2022, Peaky Blinders estrenaba su sexta y última temporada. Una que terminó de forma bastante abierta y con varias incógnitas a las que los fanáticos buscaron respuestas a través de diferentes y disparatadas teorías. Meses antes de la conclusión de la serie, ya se conocían las intenciones de los creadores de cerrar la historia del gánster gitano Tommy Shelby con un largometraje. Cuatro años más tarde, este llega a nuestras pantallas a través de Netflix. ¿Está Peaky Blinders: El hombre inmortal a la altura de la serie? En absoluto. ¿Pasas un buen rato viendo a Cillian Murphy haciendo de las suyas? Sin duda. El hombre inmortal es para Tommy Shelby lo que El camino fue para Jesse Pickman: una conclusión más definitiva para el personaje, que copia los buenos mimbres de las series originales, pero con menos gracia.
Tommy está retirado. Duke, su hijo ilegítimo, ha tomado el control de los Peaky Blinders. La banda siembra el caos en Birmingham en medio de los bombardeos nazis a Inglaterra y la única forma de que esto cambie es con el regreso del veterano líder de la familia. Ante la situación, Shelby se enfunda su mítica boina y vuelve al ruedo para salvar a su primogénito de tomar un mal camino. A partir de aquí, lo que se nos ofrece es una serie de escenas de acción marca de la casa, entrelazadas con secuencias en las que Tommy se enfrenta a sus traumas y fantasmas familiares.
Pese a rezumar olor a refrito y manejar el final de algunos de los protagonistas de forma vacua —de crimen lo que se hace con Arthur—, el conjunto resulta lo suficientemente entretenido y fiel al estilo original para que los seguidores acérrimos de la familia gitana más famosa de la televisión puedan darse por satisfechos.