«¿Quién puede matar a un niño?»: medio siglo de terror soleado

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN / LA VOZ

FUGAS

Fotograma de la película «¿Quién puede matar a un niño», que cumple 50 años desde su estreno este mes.
Fotograma de la película «¿Quién puede matar a un niño», que cumple 50 años desde su estreno este mes. -

Recordamos con una de las actrices el segundo y último filme de Narciso Ibáñez Serrador, un «Verano azul» sofocante y macabro que cumple 50 años con su dilema aún vigente

10 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Tabarca es una pequeña isla frente a la costa de Alicante. Apenas cuenta con 30 hectáreas y medio centenar de habitantes. En verano el sol es el rey. En julio del año pasado apenas chispeó un día. En agosto, tres. La película ¿Quién puede matar a un niño? bien podría desarrollarse en este paraje del municipio de Santa Pola, pero es una isla inventada. Ni existe ella ni la peligrosa singularidad que sirve de eje en este filme de Narciso Ibáñez Serrador, su segundo y último, que cumplirá el día 26 medio siglo desde su estreno.

El dilema es sencillo de entrever y está en el título a modo de pregunta. La respuesta es rápida, contundente y sin ambages: nadie. Pero el transcurso de los minutos de metraje hará que el espectador, horrorizado en plena estampa veraniega, vea a sus certezas resquebrajarse.

Tom (Lewis Fiander) y Evelyn (Prunella Ransome) son la pareja protagonista de esta historia. Dos de los pocos adultos en el mundo de los niños. Son extranjeros y apenas entienden el español, lo que supone su primera complicación nada más pisar la isla. En el metraje original, ambos hablan inglés, pero en el último momento la producción optó por doblarles al castellano. Temían que el público no llevara bien los subtítulos. Ibáñez Serrador siempre rechazó esta medida. Lo cierto es que, al mostrarse en castellano, se percibe con menos claridad el atolondramiento de los dos visitantes.

La icónica escena de la plaza del pueblo. Tom porta un subfusil MP-40, tan de la Segunda Guerra Mundial, aunque su guerra es contra decenas de niños sin el más mínimo escrúpulo.
La icónica escena de la plaza del pueblo. Tom porta un subfusil MP-40, tan de la Segunda Guerra Mundial, aunque su guerra es contra decenas de niños sin el más mínimo escrúpulo. -

Cincuenta años es un mundo. El paso de los lustros hace que muchos actores míticos de este reparto y del cine español, como Marisa Porcel, Antonio Iranzo o Luis Ciges, hayan abandonado el mundo de los vivos.

Quedan, en un guiño de complicidad entre el tiempo y la película, los niños. Entre ellos, Marián Salgado. «Tú vas a ser la niña que matará al viejo». Visto y no visto, así fue el casting exprés con el que el director escogió, con estas palabras, a la joven. «Tú vas a dar unos palos a unos sacos, pero quiero que te des cuenta de que tú estás matando a un viejo. Quiero que disfrutes, que seas feliz... Quiero ver eso en tu mirada cuando miras a Luis [Ciges]. Quiero ver esa felicidad en tu mirada. Eres feliz cuando estás matando a un ser humano. ¿Me puedes dar eso?», le preguntó el director, ya en Ciruelos, el pueblo de Toledo donde se rodó casi toda la película, antes de la escena que protagoniza aquella Marián infanta. Del verano toledano recuerda cómo ese calor sofocante traspasaba la pantalla. «Vi la película muchos años después. Me impresiona muchísimo. Me parece que es un terror a plena luz del día que consigue transmitir la sensación de calor, con la angustia tremenda por la situación. Tú también acabas sintiendo ese sudor», remarca Salgado.

El tránsito a película de culto

La niña del fantaterror, la de los ojos que mataron al viejo y la de voz que dobló a Regan, la niña de El Exorcista, dejó la actuación hace años, aunque Aida Cordero contó con ellas para Angustias, un cortometraje en el 2023. Por eso, por los años fuera de la gran pantalla, no olvidará una tarde en el cine Artistic Metropol —templo de la serie b en Madrid—. «Me llamaron para que asistiera para presentar la película. Fui con mi hijo. Cuando estaba llegando a la sala, veo un montón de gente que viene hacia mí , y yo miro para atrás. Le digo a Sergio, mi hijo: '¿Vendrá alguien por ahí?'. Y me dice: 'Mamá, que quieren verte a ti'», revela Salgado. Otra de las películas que hizo en esta etapa, La endemoniada, de Armando de Ossorio, también le ha valido pases en festivales. A partir de ahí, cuenta con ilusión un carrusel de certámenes y eventos. ¿Quién puede matar a un niño? se adentraba en la difusa lista de las películas de culto. «La verdad es que me ha devuelto la vida esta película».

De Serrador guarda una buena imagen. «Tengo un recuerdo absolutamente maravilloso», dice, aunque reconoce un carácter iracundo y extralimitado que es objeto de polémica décadas después: «La gente le tenía mucho respeto y cierto temor porque cuando se enfadaba, se enfadaba mucho», concluye Marián Salgado.