El productor gallego estará esta tarde en Ourense para recoger el premio Chano Piñeiro durante la gala de apertura del Ourense Film Festival (OUFF)
25 sep 2026 . Actualizado a las 20:56 h.El productor audiovisual José Manuel Lorenzo (Pontevedra, 1959) recibe hoy el Premio Chano Piñeiro del Ourense Film Festival (OUFF). Formado como ingeniero industrial, Lorenzo comenzó su trayectoria en la televisión pública para posteriormente asumir responsabilidades como director general en Antena 3 y Canal+. Fundador de la compañía DLO, su perfil abarca producciones para televisión, cine y teatro. Con títulos en su haber como El espinazo del diablo, Señor, dame paciencia, La caza, o la reciente Anatomía de un instante, el festival ourensano reconoce su contribución decisiva y sostenida al audiovisual. «Cuando me llamaron lo recibí con una gran sorpresa, porque no me lo esperaba, y con una enorme alegría», dice sobre el reconocimiento.
—¿Suele venir mucho por Galicia?
—Mucho, mucho más que antes. La edad y una casa que me compré tienen mucho que ver. Aunque lo más importante es ver a mi madre.
—El OUFF premia una trayectoria en la que ha recorrido prácticamente todas las facetas del audiovisual, ¿cómo lo resume?
—Para mí fue fundamental la llegada a TVE, mi primer contacto con las televisiones. Luego a la dirección general de Antena 3, que fueron unos años maravillosos. He pasado por la televisión pública, la privada y luego la de pago, que era Canal+. Ahí también fui tremendamente feliz. Y luego como productor, en DLO, he hecho muchas películas, series, hasta un musical. Hubo momentos difíciles, algunos fracasos de los que tarda uno en recuperarse, pero todos los momentos tienen su valor. Ahora estoy donde quiero y me hace bastante feliz.
—Ha vivido la televisión en abierto, la llegada del pago y la irrupción de las plataformas en «streaming». ¿Cómo se ha adaptado a todos esos cambios?
—Con mucha naturalidad y estando siempre muy atento. Hay que estar muy agradecidos a Netflix, que fue la primera que creyó enormemente en este país, a Movistar Plus+ por su entidad propia al apostar por la creación, y a la llegada de Disney, Amazon y HBO. Todo esto es posible porque España tiene una infraestructura muy buena y muchísimo talento: actores, directores, creadores y técnicos. Tenemos una muy buena escuela en la ficción, un tejido que otros no han tenido, y cuando nos han dado la oportunidad con las plataformas no hemos defraudado. El producto español es admirado y eso nos obliga a no dormirnos en los laureles y a seguir creciendo. Hay grandes talentos como Javier Bardem, Penélope Cruz, o directores como Alberto Rodríguez, Agustín Díaz Yáñez, Alejandro Amenábar, Pedro Almodóvar o Los Javis... Estamos viviendo un momento muy bueno.
—¿Qué debe tener un proyecto o una historia para que decida embarcarse?
—Sigue habiendo cosas que llegan a mis manos y que me emocionan. Una de las series que más me ha gustado hacer es Anatomía de un instante, basada en el libro de Javier Cercas escrito hace 21 años. Apostamos por un proyecto difícil sobre la Transición en España que tuvo una audiencia brutal y reconocimientos en festivales internacionales. Ahora tengo proyectos que me apasionan: voy a adaptar un libro de Miguel Ángel Aguilar sobre el último año y medio de Franco.
—Se involucra intensamente en cada proyecto.
—Es el único modo de producir que me gusta. La mayoría empiezan conmigo: leo un libro, me lo creo, compro los derechos y organizo los equipos. El cine y las series no son un trabajo solitario, sino de un gran equipo. Me meto en todo: voy a los rodajes, leo todos los guiones, corrijo, doy notas, participo en los montajes, las músicas y las mezclas.
—En sus inicios trabajó como actor.
—Fue algo esporádico. Empezó con la película Antártida; fui a acompañar a mi hermano Francis a un cásting y nos cogieron a los dos. Hice pequeños papeles en varias películas. El trabajo de actor me parece muy difícil y lo respeto demasiado. Prefiero ser productor. Además, cuando dejé las cadenas pensaba en dirigir cine, pero alguien muy importante en mi vida me dijo: «Como director vas a ser bueno, pero serás uno más; como productor puedes ser excepcional». Esa frase me marcó y me dediqué a ello.
—¿Cómo contempla la irrupción de la Inteligencia Artificial en la industria?
—Estoy muy preocupado por la IA. Una inteligencia artificial desregulada da miedo. En nuestro sector se utiliza con limitaciones, para optimizar procesos, pero en la parte creativa, para escribir, reescribir o rodar, yo la utilizo entre cero y muy poco. Hay gente que la usa para hacer esquemas o secuencias, pero a mí no me atrae.
—¿Qué consejo le daría a un joven que desee iniciarse en la producción?
—Los mismo que me doy a mí mismo hoy. Lo primero, creer en sí mismo. Lo segundo, leer mucho. Menos pantalla e IA y mucha más lectura. Es importante tener tesón, paciencia y no renunciar a los sueños. Me llevó años encontrar el punto en el que estoy hoy a mis 67 años. Hay que aprender de los noes, desarrollar la creatividad, rodearse de buenos equipos y, sobre todo, estar muy despiertos.