El Arousa paga el aciago debut de Lemos dejando de depender de sí mismo para entrar en la fase

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

FUTBOL GALLEGO

ADRIÁN BAÚLDE

Necesita siete partidos finales perfectos y esperar al menos dos tropiezos del Alondras

01 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Arousa se ha situado al borde del precipicio cuando todavía faltan siete jornadas para la conclusión del campeonato regular. En un momento en el que la lógica de los presupuestos y las plantillas llevaba a prever que el conjunto vilagarciano se hallase dirimiendo un duelo cerrado con la U.D. Ourense por el título y el ascenso directo a la Segunda RFEF, el equipo que desde el pasado jueves dirige José Luis Lemos se ve con un pie fuera siquiera de la próxima fase de ascenso.

Uno de esos principios del fútbol que acompaña el cambio de entrenador de una victoria segura se tornó el domingo en una pesadilla para el técnico compostelano. Lejos de servir de revulsivo, el Arousa encajó de manos del Vilalonga su segunda derrota consecutiva en A Lomba ante un rival que pelea por la mera supervivencia en la categoría, con idéntico resultado, 1-2, al de dos semanas atrás frente al Barbadás que acabó de costarle el puesto al breve David López, Perú

Lemos se encontró con la misma endeblez y falta de tensión en el grueso de integrantes de una de las plantillas sobre el papel más potentes del grupo gallego de la Tercera RFEF, sino la que más. Un problema que ya se cobró los ceses del ferrolano Míchel Alonso y del caldense Perú por aquello de que es más fácil cambiar al entrenador que a 22 jugadores.

Visto lo visto por enésima vez sobre el césped de A Lomba, donde la plantilla arlequinada se ha dejado la friolera de 24 de los 39 puntos en juego esta temporada con un balance de tres triunfos, seis empates y cuatro derrotas, el Arousa es hoy un juguete roto al que Lemos deberá insuflar vida, al tiempo que pone una vela a Santa Rita. Y es que el cuadro vilagarciano ha acabado de dilapidar sus últimos ahorros, perdiendo el derecho a seguir dependiendo de sí mismo para acabar clasificándose para la fase de ascenso.

Hasta su pinchazo con el Vilalonga, el Arousa veía al Alondras a tiro de 2 puntos en el quinto puesto, el último con derecho a disputar la próxima promoción a la Segunda RFEF. Dos puntos que, haciendo lo mismo que el conjunto cangués en las próximas seis jornadas, le permitían jugársela en la última jornada en A Lomba en el duelo pendiente entre ambos rivales. Ahora, el Arousa debería firmar prácticamente un pleno y esperar a que el Alondras pierda al menos uno de sus próximos seis partidos para llegar vivo a la jornada de clausura. Un escenario harto difícil de proyectar hoy, con el equipo vilagarciano incapaz de encadenar dos victorias desde febrero, por las seis que enlaza el Alondras, siete en los últimos nueve partidos, en los que no conoció la derrota.