Los oncólogos aconsejan a Carlos III que vuelva a la quimioterapia y le recuerdan que «debe bajar el ritmo»
GENTE

Los médicos le recomiendan que deje la terapia sin base científica que estaba siguiendo tras su ingreso hospitalario de hace unos días, mientras que los expertos en monarquía abogan por dar más protagonismo a otros miembros de la familia
01 abr 2025 . Actualizado a las 11:41 h.«El rey siempre ha trabajado duro y es famoso por trasnochar e incluso quedarse dormido en su escritorio trabajando muchas horas», recordaba estos días en The Sun el experto en monarquía Phil Dampier, analizando cómo podría impactar en la casa real británica el reciente ingreso de Carlos III y su aparente frágil estado de salud. Según los datos oficiales, no fue más que un susto, un breve ingreso en la London Clinic donde pasó unas horas en observación por los efectos secundarios de su tratamiento contra el cáncer, pero le obligó a suspender su agenda.
Lo que está claro es que esta hospitalización ha hecho saltar de nuevo todas las alarmas alrededor de la salud del rey Carlos III. Desde que se anunciase que sufría un cáncer, del que no se han dado datos de la ubicación ni el grado de gravedad. Se sabe que se descubrió cuandoel monarca, de 76 años, se sometió a una operación de agrandamiento de próstata, de carácter benigno, y que ahí los médicos vieron algo preocupante que terminó en el diagnóstico del cáncer.
Y más aún cuando los últimos datos que se conocían hace poco es que Carlos III estaría optando por terapias alternativas, desoyendo los consejos de su equipo médico y que incluso habría dejado la quimioterapia. En lugar de ella, el rey optó por seguir un tratamiento sin base científica alguna, llamado terapia Gerson, según explicó Concha Calleja en el programa Fiesta de Telecinco.
«Le han dicho los médicos que es peligroso, él ya lo defendió en el 2004, se trata de un tratamiento que se llama terapia Gerson, tiene que ponerse durante tres semanas, cada día un enema de café, una lavativa», explicó.
«Es una terapia que fue muy rompedora, no tiene base científica. Él mismo llegó a defender a una señora que tenía un cáncer terminal y se curó (...) Él le ha dicho a los médicos que quiere parar porque tiene que dejarlo para hacer este tratamiento alternativo, quiere hacerlo», agregó la periodista.
«Durante tres semanas cada día un enema de café, luego 13 zumos al día, el máximo de litros que pueda. Es una limpieza absoluta. Luego una inyección de extracto de bacalao y B12. El tratamiento le cuesta 4.900 euros a la semana y 20.000 euros las inyecciones que van a parte», detallaba hace unos días.
El pasado fin de semana, tras el ingreso de Carlos III en el hospital, la experta en monarquía aseguraba que la hospitalización del monarca había sido producida por los efectos de esta terapia alternativa. «Ha estado efectivamente ingresado como explicaban esta semana desde palacio, ellos han intentado quitarle gravedad al asunto pero lo que a mí me cuentan es que él lleva ya dos semanas sin acudir al hospital a recibir el tratamiento que le aconsejan los médicos, la quimioterapia. La terapia que contamos aquí el otro día, y que él ha escogido, le ha sentado mal y os puedo contar que la cosa es más grave de lo que ellos han contado. Las pruebas que le han hecho lo que dicen es que el cáncer no ha remitido y debe retomar su tratamiento de quimioterapia».
Los médicos piden que reduzca su carga de trabajo
Tras este ingreso, varios expertos británicos según recoge la prensa de Reino Unido, aseguran que el rey tendrá que bajar el ritmo de trabajo y hacer más caso a los médicos. Esta recomendación no es nueva y ya hace meses que la reina Camilla se lamentó de que Carlos III no hacía todo el caso que debería a sus oncólogos. «Es vital que cuide su salud y reduzca su carga de trabajo. Tiene que controlar su ritmo, algo que, según ha dicho la reina, no consigue hacer, y probablemente ella sea la única persona a la que escuche», añadía Phil Dampier en The Sun.

Es más, apunta incluso a que esa carga de trabajo que no debería asumir el rey debería repartirse entre otros miembros de la familia real. «Guillermo ha estado muy destacado últimamente y Kate obviamente se está recuperando de su propio tratamiento contra el cáncer. Sofía de Edimburgo ha tenido un desempeño excelente en sus últimas citas tanto aquí como en el extranjero y se ha convertido en una estrella a la que se le debería dejar hacer más», reflexiona. «Harry y Meghan no son una opción, ni tampoco el príncipe Andrés. La princesa Ana tiene más de 70 años y el año pasado estuvo hospitalizada. Deberían dar una oportunidad para que Sofía pueda hacer más en estos momentos en los que Carlos no se encuentra tan bien», aconsejaba.
En la misma línea se manifestaba Ingrid Sewar, editora jefe de la revista Majesty. «Carlos III es una persona preocupada que lleva el peso del mundo sobre sus hombros. Sé que le importan las cosas y él siempre dice que el problema está en que siempre se preocupa demasiado. Trabaja todo el tiempo y quiere hacerlo hasta esta agotado», apostillaba.
«Recibir tratamiento contra el cáncer todas las semanas durante más de un año es todo un sufrimiento para cualquiera, y más aún teniendo la responsabilidad de ser el rey. Tiene muchos compromisos y además cuando llega a casa tiene que lidiar con todas las cartas y correspondencia del Gobierno. Trabaja hasta altas horas de la noche. Probablemente tenga poca energía y creo que debería descansar. Sofía es la mejor opción», asegura Seward en los últimos días.