Terelu desmiente los retoques de su polémica portada: «Yo no tengo arrugas, he heredado la buena genética de mi madre»
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La presentadora asegura que las fotografías de su reportaje en la revista «Lectura» son reales: «Nunca me he puesto bótox ni nada, tiene mucho mérito»
04 ago 2025 . Actualizado a las 17:34 h.Hace solo unos días, Terelu Campos revolucionaba las redes sociales con su portada para la revista Lecturas. La colaboradora de televisión protagonizaba la primera página de la publicación con motivo de su 60 cumpleaños. Y lo hacía posando en bikini. Las fotografías no tardaron en levantar polémica y muchos usuarios acusaron a la hija de María Teresa Campos de haber recurrido al Photoshop para retocar todas las imperfecciones, cuestionando incluso que las imágenes fuesen reales.
La periodista ha querido responder a todos los comentarios. Lo ha hecho durante su habitual participación en el programa Fiesta, en Telecinco, donde ha asegurado que, en todo momento, su intención era «salir natural»: «Me he visto poco porque no he tenido mucho tiempo. Yo le decía a Pedro —el fotógrafo— que no podía enseñar la tripa porque la tenía blanca, llevaba las piernas y los brazos morenos de Supervivientes y la tripa blanca, que por mucho potingue que me echara eso no se ponía del mismo color», empezaba explicando.
La mayor de las hermanas Campos ha reconocido así que sí que hubo pequeños retoques, pero mínimos en comparación a las acusaciones que la rodean: «Yo quería salir natural, porque la gente está harta de verme y si no salía como soy se iban a reír. Lo que sí que les dije es que me quitaran las arruguitas de los brazos y de la barriga, que no me gustan nada». Eso sí, asegura no tener absolutamente ningún retoque en el rostro: «La cara no está retocada, no tengo arrugas, he heredado la buena genética de mi madre», ha sentenciado.
La colaboradora Belén Rodríguez aseguró que, al ver la portada, no reconoció a Terelu. Esta, por su parte, se defendió asegurando que no necesita retoques estéticos, ya que —según explicó— la genética de su familia le ha permitido conservar una piel sin arrugas: «Nunca me he puesto bótox ni nada, tiene mucho mérito», sentenció.
Su nueva vida
En ese reportaje en la revista Lecturas, Terelu reconocía que el posado en bikini había sido «una catarsis, me ha servido para reconciliarme conmigo, para no putearme con el físico». Tanto ha cambiado que, si en sus entrevistas anteriores rechazaba la posibilidad de volver a enamorarse, ahora confesaba que echa de menos «los besos y los abrazos de un hombre». «Me hace ilusión que un hombre me mire de una manera especial», revela. Y, aunque sigue sin sentirse preparada para tener una relación, afirma: «miedo a nada y a enamorarme, menos».
Una nueva Terelu que solo tiene un punto débil: su familia. «Me llevo un disgusto si se habla de mi hija, de su pareja, de mi hermana, mi cuñado, si tocan a mis sobrinos. Lo que digan de mí me da igual», asegura.