
El equipo de Luis Enrique despliega su fútbol combinativo en el primer amistoso, pero le faltó pegada
25 jul 2013 . Actualizado a las 02:31 h.El Celta arrancó con victoria su periplo de amistosos ante el Coruxo, pero con más llegada que gol. Tuvo ocasiones por doquier, especialmente en el primer acto, para superar al claridad a su vecino, pero Fernando con una portentosa actuación lo impidió. Luis Enrique apostó por dos sistemas y dos onces diferenciados en un equipo todavía en fase de contrucción y en donde Krohn-Dehli brilló con luz propia.
Oportunidades, con Krohn-Dehli y Fernando rivalizando en un mano a mano. Así se escribieron los primeros minutos de la era Luis Enrique como técnico del Celta. Lucho apostó por un 5-3-2, dejando las bandas en manos de dos carrileros reconvertidos como Fernán y Toni. Fue la principal novedad en el primer once, que comenzó con letargo y no impuso su ley ante un Coruxo ordenado hasta después del cuarto de hora. Lo hizo bajo la batuta de Krohn-Dehli, que parece haberse familiarizado con su nueva demarcación de mediocentro en el trivote con celeridad. Todo el juego combinativo de ataque partió de sus botas, y como tiene llegada, el danés también disfrutó de las dos mejores ocasiones. En ambas Fernando le privó de marcar el primer gol del verano. Lo mismo que hizo con Nolito en una falta directa.
El gaditano estuvo batallador, pero partiendo siempre desde la izquierda en donde Toni porfía con argumentos por convencer a Luis Enrique. El compañero de Nolito arriba fue David Rodríguez, que no pudo culminar la mejor combinación. El Coruxo, plagado de caras nuevas, salió valiente con un 4-2-3-1 como apuesta, pero poco a poco tuvo que ceder al empuje de un Celta que monopolizó el balón pero que no fue capaz de sorprender a Fernando en todo el primer tiempo.
En el descanso Luis Enrique cambió a todo el equipo y de sistema, pasando a jugar un 4-3-3 con Rafinha como teórico delantero y con Augusto, Borja Fernández y Augusto formando el trivote del centro del campo. Fueron los primeros minutos de Hugo Mallo desde su lesión en enero en el Bernabéu.
Antonio Gómez optó por la combinación de efectivos, manteniendo a Fernando el portería toda vez que Cristian, el segundo partido, se había ido al Algeciras unas horas antes.
El cambio global no modificó el monólogo y a la segunda intentona llegó el primer. Centró Orellana, y Augusto Fernández, siempre enchufado, marcó de cabeza. Con el partido más abierto, al intentar salir el Coruxo, comentó a emerger la figura de Yelko, un jugón en toda regla, apostado a la izquierda, que con un par de asistencias pudo doctorarse en su debut.
Entre el canterano y el argentino pudieron fabricar el segundo con el partido cuesta abajo. Yelko asistió y Augusto obligó a Fernando a la enésima parada de la noche. Durante todo el segundo tiempo apareció Rafinha, pero de un discontinuo y muchas veces partiendo con muchos metros de campo por delante. Buscó el gol y estuvo cerca. En los últimos minutos el nivel del partido decreció de un modo considerable, pero aunque lo intentó el Coruxo nunca llegó a poner en peligro a Yoel, que un año después volvía a la portería celeste tras su cesión.
Celta: Sergio; Fernán, Vila, Fontás, Túñez, Toni; Madinda, Oubiña, Krohn-Dehli; David y Nolito. Segundo tiempo: Yoel, Mallo, Cabral, Goldar, Bellvís; Borja Fernández, Álex López, Augusto; Yelco, Rafinha y Orellana.
Coruxo: Fernando; Damiá, Alberto García, Yago Yao, Claudio; Sergi, Claudio; Pardavila, Álex Rey Antúnez, Pedro Crespo y Chacopino.
Segundo tiempo: Costas, Campos, Besada. Centrón, Iosu, Mella, Pazó, Reguero, Unai y Marcos.