El Celta tiene armas para intentar sorprender al Barcelona. Álex López alude sobre todo a las transiciones rápidas como uno de los caminos para sorprender al vigente campeón. «Tenemos que hacer un partido perfecto en todas las facetas del juego, sabiendo que no vamos a tener mucho tiempo el balón y que tenemos que estar muy juntos. Luego somos un equipo que tenemos unas transiciones rápidas y le podemos hacer daño a un Barcelona que ataca con mucha gente y deja espacios. Si eres capaz de superar su primera línea de presión puedes hacer daño en las transiciones».
Aunque reconoce que es difícil, el centrocampista se niega a viajar derrotado de antemano: «Estos equipos que están en la primera posición están varios peldaños por encima de los demás pero no podemos ir con la vitola de derrotados, sino intentar sacar algo por todos los medios y ojalá pueda sonar la flauta». Ganar, para él, sería una «inyección de moral y confianza tremenda». No obstante, asume que «nos espera un partido muy complicado ante uno de los mejores equipos del mundo».
Con respecto a la situación del Celta tras la última jornada considera que «el equipo está en un buen momento de juego y de sensaciones. Los últimos partidos de casa fueron buenos pero no conseguimos sacar los tres puntos que nos permitirían estar en una situación más tranquila. Sabemos que lo que nos queda va a ser difícil y complicado y tenemos que estar a tope para alcanzar la cifra que nos de la salvación», un guarismo que no se atreve a vaticinar después de lo vivido la temporada pasada. No ha sacado la calculadora.