Reconoce que antes de venir a Vigo jamás pensó que podría jugar en el costado
12 feb 2015 . Actualizado a las 15:18 h.Sergi Gómez Solà (Arenys de Mar, 1992), está viviendo con intensidad su temporada de debut en Primera División. Llegó al Celta como central, pero el destino, y Eduardo Berizzo, le han llevado a compaginar el centro de la defensa con el lateral. Él asegura que poco a poco se va acomodando a un puesto que le era totalmente ajeno.
-Si antes de llegar al Celta le hubiesen dicho que acabaría jugando de lateral, ¿se lo hubiera creído?
-La verdad es que no [risas], nunca había jugado ahí, pero las circunstancias se han dado así y todos estamos para lo que diga el entrenador. El míster vio que podía probarme ahí, estuvimos entrenando, vimos que podía hacerlo y se han dado partidos en los que he tenido que jugar en ese puesto.
-¿Cada vez está más cómodo, o le sigue costando interiorizar los movimientos?
-No es fácil porque son dos perfiles y una profundidad muy distintos, a veces como lateral acabas jugando casi como delantero. Pero, poco a poco, pues me voy sintiendo más cómodo.
-¿Qué es lo que le resulta más complicado?
-La posición del cuerpo, de central estás siempre de adelante para atrás, y de lateral estás mucho más perfilado. Además, la función es distinta, en el lateral tienes que asociarte mucho más con el extremo, doblarle, vas para dentro, vigilar la marca.
-Visto el gusto del Celta por los laterales carrileros, le toca subir la banda.
-Para mí eso es nuevo y es más cansado, cuando tienes que hacer más esprints, se nota, pero hay que ir poco a poco, tienes que coger la costumbre e ir adaptándote.
-En Anoeta se lo pusieron difícil.
-Costó porque sus extremos se asociaban muy bien con los laterales y se metían para dentro, y había duda de si tenías que seguir al extremo o quedarte más en zona, y eso fue un poquito complicado.
-Se pone a las órdenes de lo que decida el entreandor.
-Sí, él es el que toma las decisiones y nosotros los que tenemos que responder. Si él cree que tenemos que actuar en posiciones no habituales, pues lo hacemos.
-A nivel colectivo, el empate ante la Real dio continuidad a la victoria del Córdoba. Lo necesitaban.
-Sí, más que nada por el ánimo porque cuando llevas muchos partidos sin puntuar o con resultados injustos, no es fácil. Lo mejor era una buena victoria como la del Córdoba, con la afición al cien por cien con nosotros. Fue un partido que se ganó con el corazón, con mucho sentimiento.
-Se les echa encima un calendario intenso. Reciben al Atlético y luego van a Riazor.
-Sabemos que vienen partidos complicados, pero tenemos que pensar uno a uno. El Atlético sabemos que viene de ganar al Real Madrid y que tiene un equipazo, pero creemos que le podemos hacer daño si hacemos las cosas como estamos trabajándolas.
-¿Cómo se frena a los del Cholo?
-Van a ser clave la intensidad que le pongamos al partido y la concentración. Ellos no regalan nada, van al cien por cien a por cada balón y se juegan la vida en cada balón dividido. Tenemos que igualar su intensidad y luego hacer nuestro juego con el balón.
-Últimamente Berizzo apuesta por el doble pivote. ¿El equipo se encuentra más cómodo así?
-Depende también del rival y del esquema del contrario. El cuerpo técnico analiza muy bien a los rivales y sabe cuál es la mejor forma de hacerles daño.
-¿Es posible volver a ver a este Celta encadenando una racha como la del arranque ligero?
-Sí, por supuesto. Lo que hicimos fue gracias a nosotros, y sé que lo podemos hacer de nuevo. Si seguimos creyendo en nuestro juego, en nosotros mismos y en las ideas del míster, podemos igualar el arranque de la primera vuelta.