Futbolistas que jugaron en el Celta y el Atlético desvelan las claves del partido
13 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Más de una veintena de futbolistas han experimentado a lo largo de sus trayectorias vivencias como célticos y como colchoneros. Tres de ellos, Jorge Otero, Jorge Larena y Rodolfo Dapena, recuerdan con cariño sus etapas en ambos clubes, además de dar las claves de lo que puede suceder el domingo. ¿Puede el Celta superar a los de Simeone? Es difícil, pero no imposible.
«O Celta está nunha situación máis cómoda que hai algunhas semanas e o Atlético virá a Balaídos un momento fantástico, danse todos os condicionantes para un gran partido. Lóxicamente cando te enfrontas a un dos grandes, eles teñen que ser os favoritos, pero hai que xogar o partido», comenta Otero. Durante dos temporadas el hoy entrenador del Rápido de Bouzas vivió de primera mano el sentir colchonero. Cuando abre el baúl de los recuerdos asegura que atesora buenos momentos vividos en su etapa en Madrid y hace mención especial para su afición.
Rodolfo Dapena, que también experimentó lo que es pertenecer a Celta y Atlético, coincide con Otero en que en el fútbol nada hay escrito. «Sempre hai opcións, pero vai ser difícil plantarlle cara a un equipo que o está facendo moi ben. O Celta ten que tentar loitar coas súas armas e mantendo a súa personalidade. Non serve de nada plantexar un partido distinto ao que levas facendo toda a tempada», razona. Jorge Larena, que ejerció durante tres campañas como rojiblanco antes de poner rumbo a Vigo, pone el acento en que el encuentro será «bonito para el espectador, con dos equipos que plantean un fútbol distinto, pero al que saben muy bien cómo sacar partido».
Cuando se recopilan los peligros que conlleva el Atlético de Madrid, la lista parece interminable. «O Atlético sobresae polo seu traballo en conxunto. Desde Mandzukic o Griezmann ata os centrais, todos traballan a nivel defensivo. Teñen poucos puntos febles», en todo caso, el entrenador recta algunas fórmulas con las que el equipo que dirige Eduardo Berizzo puede plantar cara. «O Celta ten que aproveitar as ocasións das que dispoña ao longo do partido, ten que tentar ser moi rápido na circulación para atopar espazos nas súas vasculacións. Vai haber que ter paciencia e hay que ser rápidos na transición ataque-defensa porque os xogadores do Atlético teñen moita velocidade. Hai que tratar de que estén incómodos dende o principio e que non teñan espacios para aproveitar a súa velocidade e verticalidade», enumera Otero.
Para Rodolfo la primera premisa para poner coto a los de Simeone pasa por que el Celta sea capaz de igualar a los atléticos en empuje. «O equipo ten que estar moi concentrado durante os 90 minutos e imprimirlle moita intensidade ao partido. Ten que ter moito coidado cos seus contraataques e permitirse o menor número posible de despistes, porque eles non soen desaproveitalos».
Larena, por su parte, tiene muy claro que el Atlético es un equipo que se ha especializado en «hacerte los partidos complicados. Te hace mucho daño y es capaz de sacar mucha rentabilidad a balón parado». A mayores, recuerda el canario, «tienen gente de muchísima calidad y con gol, son un equipo muy sólido al que es difícil hacer daño». A la hora de diseñar la hoja de ruta con la que plantar cara al rival, no existen fórmulas mágicas, pero Larena señala que «el Celta también tiene arriba gente con calidad y velocidad que debe aprovechar».
Los jugadores con pasado celeste y rojiblanco coinciden en que el Celta, como ya demostró en el partido de ida, puede plantar cara al equipo de Diego Pablo Simeone a base de esfuerzo y fidelidad a sus ideas. «O Celta ten que estar moi pendente dos xogadores rivais, pero sen renunciar tampouco ao seu fútbol. Ten que tentar manter o seu estilo equiparando a intensidade e permitíndose moi poucos erros», resume Dapena.
Mario Suárez se reencuentra con Balaídos
Mario Suárez (Alcobendas, 1987) es uno de esos nombres con presente futbolístico notable y pasado céltico que pasó prácticamente inadvertido. El jugador del Atlético defendió la elástica celeste durante la temporada 2007/2008 en calidad de cedido por el club colchonero, en cuyas categorías inferiores se formó y al que ya entonces pertenecía.
El centrocampista llegó al Celta en agosto del 2007 procedente de Valladolid, donde también había estado a préstamo y había disputado 23 partidos de liga, solo siete como titular. Sus números en Vigo mejoraron ligeramente: 26 apariciones y 12 saliendo de inicio, en las que anotó dos goles. Nunca logró destacar en una temporada convulsa.
El club que Carlos Mouriño presidía desde un año antes era un recién descendido que empezaba la travesía que luego se prolongaría durante un lustro en Segunda. El objetivo era ascender a toda costa, pero las cosas se torcieron muy pronto. El futbolista, que además estuvo varias semanas lesionado, no consiguió ser fijo con ninguno de los sucesivos entrenadores y estuvo lejos de convertirse en el jugador determinante que el Celta pretendía.
En la presente temporada, el madrileño ha participado en doce partidos, en cuatro de ellos saliendo desde el banquillo, pero las bajas con las que cuenta Simeone podrían propiciar su concurso el domingo. No será la primera vez que visite Balaídos desde su marcha, pues jugó como titular en los dos enfrentamientos entre su equipo y el Celta desde que los vigueses regresaron a Primera. El primero fue en 2013, con derrota 1-3 y Suárez sustituido al descanso. En marzo del año pasado disputó los 90 minutos en un nuevo triunfo atlético, 0-2.