Al Celta le esperan ahora dos partidos de órdago, pero son los que mejor se le dan. Se va a medir a equipos que quieren jugar, tener el balón y buscar la portería contraria, y ahí el cuadro de Berizzo se encuentra bastante cómodo. Hay que mantener la esperanza porque seguro que el equipo disputará esos partidos.
Estoy viendo a equipos como el Sevilla o el Valencia, y el Celta está siendo muchísimo mejor que ellos, pero esta es una competición a 38 partidos, larga, en la habrá momentos malos y en los que el equipo no ganará posiblemente jugando igual de bien. Ahí es donde tendrá que ser fuerte.
Hasta ahora lo que más me ha gustado del equipo es cómo recupera balón, la facilidad que tiene para buscar la portería contraria y jugar en campo contrario. El nivel físico que están mostrando es espectacular, porque para jugar como lo hacen es necesaria una preparación física extraordinaria. Ahora mismo está un punto por encima de todos los rivales a los que se enfrentó, y técnicamente el equipo está a muchísimo nivel, jugadores como Guidetti, Wass, Nolito, Orellana, Augusto... están a gran nivel.
Todos estábamos expectantes por la salida de Krohn-Dehli, pero ahora ya casi nadie se acuerda de él, lo que es un síntoma de que los fichajes fueron muy buenos. Creo que el equipo dio un paso adelante tanto defensivamente como en ataque, ya que la llegada de Aspas ha sido un acierto extraordinario. Da la sensación de ser un equipo más compacto, que puede aspirar a grandes metas. Me gusta decirlo con la boca pequeña porque se puede entender mal, pero ahora mismo el Celta está en condiciones de pelear por algo más importante, pero seguro que Berizzo sabe que esto son rachas y queda muchísima competición. La clave será saber gestionar los partidos en los que el equipo no gane.