El Celta hace currículo hacia Europa

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

XOAN CARLOS GIL

Los vigueses protagonizaron un partido muy serio en el que solo les faltó más visión ofensiva

03 mar 2016 . Actualizado a las 12:25 h.

El Celta y el Villarreal regalaron un encuentro intenso y entretenido al que solo le faltó la bendición de los goles. Tanto Eduardo Berizzo como Marcelino definieron partidos muy tácticos en los que prefirieron no arriesgar más de lo justo y necesario. Ambos coincidieron además a la hora de diseñar sus onces, ya que sacaron a los jugones sin reservarse nada. Los dos saben que la carrera por Europa está al rojo vivo y no están dispuestos a regalar ni un solo punto.

El once

El equipo ideal. Berizzo no se guardó ningún as en la manga. Armó su equipo con lo mejor del vestuario, y entre dar continuidad a un Bongonda en gran momento o a un Nolito al que todavía le falta coger la forma, optó por tirar de currículo y concedió al gaditano su primera titularidad en meses. En el centro del campo, sin el sancionado Hernández, el Toto confió en Marcelo Díaz y Wass para asumir el control de la pelota y cortar el avance rival. Y la apuesta funcionó.

La defensa

Un día para confirmar. El paso adelante que dio la defensa céltica ante el Getafe no fue un espejismo. Ayer, por segunda jornada consecutiva, los del Toto dejaron su portería a cero tras un partido muy completo en la retaguardia. Orellana se multiplicó en las ayudas y carreras, Marcelo cortó balones y Wass realizó una aportación notable. Además, el danés y Hugo Mallo ofrecieron una lección táctica con el vikingo ocupando el flanco diestro cada vez que el capitán subía la banda. La consigna era no exponerse más de lo debido, y la cumplieron a rajatabla. Jonny estuvo a su mejor nivel en mucho tiempo, Cabral presumió de anticipación y criterio y Sergi Gómez compensó con buenas intervenciones un error de bulto en la primera mitad del encuentro.

El planteamiento

Balón y control. Al Celta le costó entrar en el partido, y eso se tradujo en que el Villarreal se sintió cómodo y merodeó por las inmediaciones de Sergio Álvarez más de lo esperado. Sin embargo, a medida que avanzó el cronómetro los locales asumieron el control de la pelota, y con ella, el del partido. Lo lograron a base de una colocación perfecta y un trabajo extraordinario en las permutas y en las ayudas. Así, por ejemplo aunque a priori Wass se situaba a la altura del Chelo, cuando el balón traspasaba el medio campo el danés avanzaba metros y el centro del campo se armaba de forma más escalonada. Eso fue clave para frenar al Villarreal cuando recuperaba el balón.

Ataque

El ensayo ofensivo. Ayer, por fin, Berizzo pudo platear su ofensiva total. Alineó de salida a sus dos delanteros, Guideti y Aspas, y a sus dos extremos más letales, Orellana y Nolito. Al de Moaña y al gaditano le encomendó los extremos y al chileno la mediapunta. El problema fue que Nolito todavía no está al cien por cien tras su vuelta a los terrenos de juego, y a Aspas situarse en la banda derecha le resta peligrosidad. En el caso de Guidetti, tras vivir mes y medio en un estado de efervescencia, su rendimiento ha sufrido un bajón, mientras que Orellana, aunque sigue a buen nivel, se ha dejado por el camino cierta chispa. Eso sí, su capacidad de trabajo se mantiene intacta.

La finalización

Un equipo romo. La gran rémora del Celta ante el Villarreal fue su poco acierto en los metros finales. Al equipo le faltó último pase durante todo el choque, y también ser más atrevido a la hora de buscar la portería de Areola. Frente a los 11 remates que intentó el equipo de Marcelino, los del Toto solo finalizaron seis ocasiones, si bien en el caso de los locales, cuatro tiros se dirigieron a portería frente a los tres de los levantinos. La menor clarividencia ofensiva de los célticos también se explica en el trabajo rival, ya que el grupo de Marcelino destaca, además de por su calidad, por su sobriedad y su capacidad defensiva. En 14 partidos los visitantes solo han encajado cuatro goles.

La valoración

Un punto meritorio. El empate ante el Villarreal dejó buen sabor de boca en un Celta que era consciente de que tenía enfrente a uno de los equipos más sólidos y en mejor forma del campeonato, y que además se está defendiendo la cuarta plaza. Los números del Celta, desde que dejó atrás la Copa, son siete de nueve puntos posibles, lo que confirma que a una competición, y con la enfermería aliviada, el equipo remonta hacia Europa. El sueño va camino de convertirse en realidad.