La tarea de sobrevivir sin enganche

La Voz X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Oscar Vazquez

La lesión de Orellana, que se perderá tres semanas más, prolonga la ausencia de un jugador capital en el engranaje táctico de Berizzo como el media punta

17 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Las lesiones de Orellana han roto en engranaje táctico de Berizzo. Fabián es un jugador capital en el Celta. Y único por el papel que juega en un equipo en donde todos sus recambios responden a otro perfil. Hasta la fecha el Celta solo ha podido disfrutar del chileno en nueve partidos y ayer supo que por lo menos no volverá a vestirse de corto (en el mejor de los casos) hasta el 7 de enero ante el Málaga porque la ecografía confirmó que sufre una rotura de grado 1 del músculo sartorio derecho. El período estimado de baja es de unas tres semanas.

Lo más llamativo de las sucesivas dolencias de Orellana es que nunca se había lesionado de consideración en las cinco temporadas anteriores (contando la cesión) que ha vestido de celeste. En los últimos dos cursos había estado por encima de los 30 partidos en Liga, una cantidad que se antoja utópica para una campaña que comenzó a torcerse en un viaje con la selección chilena y que todavía no se ha regularizado tres meses y otras tantas lesiones después.

Sin Nolito (vendido al City) y sin Orellana, el Celta se ha quedado huérfano del 66 % de su ataque habitual del curso pasado, pero en el sistema táctico la ausencia del Poeta es mucho más grave que el adiós del gaditano. Orellana es el verso libre del libro táctico de Berizzo, con libertad para moverse por todo el frente de ataque partiendo desde la derecha o bien actuando por detrás del punta. Fabián puede jugar en el 4-3-3 como el vértice del trivote, pero también como atacante. Y lo más importante, su presencia, su capacidad de desequilibrio mediante pase o regate, le da un punto distinto al ataque vigués. Con más vértigo y fantasía.

El gran problema para Berizzo, al que no le ficharon el diez requerido durante el pasado verano, es que carece de un sustituto del mismo perfil. Ha probado con Wass en la derecha y el danés es todo un portento físico nada exento de calidad, pero no tiene la magia del chileno. El Tucu Hernández también se ha apuntado a la media punta (aunque cada vez es más fijo en el doble pivote) pero tampoco es el mismo perfil de futbolista. Pione Sisto o Bongonda, que también se han pasado por la derecha, son extremos puros, con desborde por velocidad.

De todos los atacantes del Celta el que se parece más al perfil de Fabián Orellana es Iago Aspas, pero retrasar metros al moañés dado su estado de gracia sería perder la principal baza de cara al gol. Iago ha intervenido de un modo directo casi en la mitad de los tantos.

La confirmación de la lesión de la noche de ayer solo hace dilatar el problema en el tiempo. Frente al Athletic el Toto tendrá que tirar de una de las combinaciones habituales de los últimos tiempos (Wass de media punta parece la principal opción y alguno de los extremos en la derecha). La idea puede transmitir solidez, pero le resta balón y profundidad a un equipo que está resistiendo en tres frentes pese a tener casi inédito a un jugador que debería marcar diferencias.

Rubén Blanco jugó como titular ocho de los últimos nueve partidos

Rubén Blanco se afianza en la portería del Celta. Aunque en público Berizzo no haya decretado el fin de las rotaciones, los números indican lo contrario. El guardameta de Mos ha jugado ocho de la últimas nueve citas oficiales y Sergio Álvarez solo ha actuado en el partido de Copa del Rey ante el UCAM en Murcia. Por contra, Rubén tomó parte en las cinco últimas citas ligueras y en las tres de la segunda vuelta de la fase de grupos de la Europa League.

«Es confianza para mí y para los compañeros. Creo que los cambios no ayudan a estar cómodos», comenta el portero sobre su nueva situación. «Yo lo que quiero es jugar», asegura mientras indica que el entrenador no le ha comunicado ningún cambio de rol y que está contento de su actuación hasta el momento. «Siempre se puede hacer mejor, pero en líneas generales estoy contento de lo realizado hasta el momento».

Después de una lesión al final de la pretemporada Rubén Blanco jugó su primer partido del curso ante el Ajax en Balaídos el 20 de octubre, pero fue 14 días después, en la vuelta en el Ámsterdam Arena, cuando llegó el punto de arranque para una titularidad que parece asegurada.

Sus números

Desde entonces lo ha jugado todo a excepción del partido de Copa del Rey. En total, ocho encuentro con tres victorias, otras tantas derrotas y dos empates, con 13 goles encajados (a una media de 1,6 por encuentro). Solo pudo mantener su portería a cero en el partido de Grecia ante el Panathinaikós.

La situación representa un cambio importante para el mosense, que la temporada pasada solo encadenó dos partidos consecutivos en Liga (en las jornadas 32 y 33 ante Sporting y Betis), y que aun había participado menos en el curso anterior, cuando su presencia se ciñó a cuatro partidos de Copa y a 69 minutos en el último partido de Liga cuando fue expulsado Sergio, que se quedó a nada de igualar la marca de Cañizares.

Ahora el mosense ha revertido la situación y luce galones de titular. A sus 21 años y en la tercera temporada con el primer equipo se ha afianzado en el once.