Los vigueses llegan al parón con diez puntos menos que el curso pasado y frenan su crecimiento
21 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Después de siete años en constante crecimiento, el Celta ve detenida su curva. Por primera vez llega a un parón invernal con menos puntos que en un ejercicio anterior. Porque después de disputarse las 16 primeras jornadas del campeonato el equipo de Berizzo suma diez puntos menos: 31 frente a 21. Hace un año, los vigueses habían celebrado la Navidad con el mejor balance de su historia a estas alturas. Aun así, la puntuación actual es la segunda mejor desde el regreso a la máxima categoría.
Cuando la temporada arrancó en el pasado mes de agosto el Celta ya era consciente de que le esperaba un año difícil. El retorno a Europa y la condensación de partidos (24 en menos de cuatro meses) se presentaban como un reto. Ese desgaste, pese a la mayor profundidad de plantilla, puede considerarse como un atenuante para el bajón de puntos. Porque en los 16 primeros partidos de Liga el cuadro de Berizzo ha ganado tres veces menos que la campaña pasada y ha perdido el doble (seis encuentros). El socavón se hace palpable especialmente fuera de casa, en donde el Celta solo ha sumado seis puntos este curso y se ha dejado el 50 % de los encuentros (cuatro de ocho). Todo lo contrario que la campaña anterior, cuando sumó 17 puntos lejos de casa en el mismo tramo, con cinco triunfos y dos empates.
Los números nada tienen que ver con el partido de Bilbao, en donde los vigueses recuperaron su mejor nivel y merecieron el triunfo de calle, pero sí reflejan la tendencia de una temporada en donde el equipo de Berizzo se sostiene con los puntos de casa (15 después de cinco victorias consecutivas).
A los vigueses les falta continuidad en su juego y en los resultados. En la actualidad en Liga viven la segunda peor racha de la temporada con un punto de nueve posibles, tan solo superada por el arranque con uno en cuatro partidos. Curiosamente, esta serie adversa ha llegado en el momento en que el equipo había recuperado gran parte de sus señas de identidad.
Pese a los números, el Celta ha hecho los deberes para la primera parte del campeonato. Vive en una situación cómoda en Liga, ha superado la fase de grupos en la Europa League y tiene pendiente la resolución de la primera eliminatoria copera.
Aviso en forma de precedente
A modo de aviso, aunque la situación parece diferente, el Celta que descendió por última vez (campaña 06/07) también lucía a estas alturas 21 puntos en la tabla e incluso estaba un puesto más arriba (décimo segundo). Aquella tropa de Fernando Vázquez había ganado cinco partidos, los mismos que derrotas, y empatado seis. Luego, en la segunda parte del campeonato llegó la debacle definitiva.
Coincidencias al margen, estaba claro que sostener en el tiempo el crecimiento del Celta era cada vez más difícil. Los 31 puntos del invierno pasado eran una cota casi inalcanzable para este curso, ya que era el mejor inicio de la historia y dejaba al conjunto del Toto con la posibilidad de igualar o superar el tope de 34 puntos en una primera vuelta conseguido por el Celta de Víctor Fernández en la campaña 98/99. Aun en el mejor de los casos esta campaña tampoco será posible, ya que de sumar los nueve puntos que quedan en disputa los célticos alcanzarían el ecuador de la Liga con 30 puntos. Uno menos que los firmados el curso anterior.
De entrada, en Liga, a la vuelta de vacaciones, al Celta le esperan dos partidos en casa ante Málaga y Alavés para marcar distancias sobre la zona complicada a la que ahora le saca tres partidos. Para no llevar el más mínimo susto.
«Queda mucha tela que cortar», avisa Hugo Mallo
Hugo Mallo, el capitán del Celta, le puso calificativo al 2016. «Ha sido un año fantástico» comentó el lateral derecho para explicar a continuación que «hemos hecho muchas cosas buenas y hemos dado muchas alegrías. La temporada pasada nos metimos en la UEFA y en esta hemos pasado la fase de grupos. Además, seguimos vivos tanto en la Liga como en la Copa. Creo que ha sido un gran año».
Con respecto al torneo que queda para cerrar el ejercicio, avisó de que no está nada hecho con el UCAM: «La eliminatoria está encarrilada pero no está cerrada. Tenemos que encararla como si se tratase de un partido de Liga, de una final, hacer nuestro juego y seguir adelante en la competición».
El marinense también quiso extraer la parte positiva de lo sucedido en San Mamés: «estamos dolidos y fastidiados en parte después de jugar uno de nuestros mejores partidos, pero también hay muchas cosas positivas con las que nos debemos quedar de cara al futuro».
En este sentido piensa que el Celta todavía tiene mucho que decir pese a quedarse a cinco puntos del séptimo puesto. «Queda mucha tela por cortar y a la vuelta de vacaciones vamos a ir a por todas», recomendando que nadie dé por muerto al conjunto vigués para la lucha por un lugar de honor en la Liga.
Los célticos apostarán por un once muy reconocible para la vuelta copera
Horas después de finalizar el partido en Bilbao, el Celta ya estaba preparando la vuelta copera con el UCAM Murcia prevista para las ocho de la tarde del jueves en Balaídos y con 0-1 en la ida.
Todo indica que habrá una rotación masiva aunque al mismo tiempo con un equipo de lo más reconocible. Con Sergio Álvarez en portería, Sergi Gómez y Fontás parecen fijos en el centro de la defensa después de no participar en la última contienda liguera. También podría tener continuidad Hugo Mallo después de su ostracismo obligado por la sanción de cuatro partidos.
En el centro del campo es donde vuelven a aparecer los problemas por la falta de descansos. Marcelo Díaz es quien menos minutos acumula y parece fijo para el jueves y Pape, que apenas participa en Liga, podría ser una alternativa.
Para el ataque Rossi apunta a delantero titular y Pione Sisto también está de lo más descansado. Señé parece otra baza segura, ya sea para el costado derecho o la posición de enganche. Iago Aspas, que podría tener descanso o ir al banquillo, se quedó ayer en el gimnasio por precaución pero podría entrar en la lista si Berizzo lo estima necesario.
En el entrenamiento de ayer no estuvo ningún jugador del filial al margen de los habituales, y todo indica que Berizzo confeccionará la convocatoria con jugadores del primer equipo.
El UCAM, con todos
Por otra parte Francisco, el nuevo técnico del UCAM Murcia, ha metido en la convocatoria a todos los habituales en Liga, lo que puede interpretarse como una apuesta por la sorpresa.
Los murcianos viajan a Vigo con los porteros Biel Ribas y Fernando, los defensas Tekio, Góngora, Morillas, Fran Pérez, Unai A y Hugo Álvarez, los centrocampistas Tito, Juande Prados, Basha, Imaz, Vicente Pérez, Nono y Collantes y los delanteros Natalio, Jona y Pablo Pallarés.