Iago Aspas, candidato a seguir los pasos de Gudelj y Berizzo, claves en los últimos éxitos
02 feb 2017 . Actualizado a las 16:58 h.Las grandes gestas y las eliminatorias a menudo van de la mano de un héroe. Hace un puñado de años, cuando el Celta estaba en el alambre, un chaval de la cantera llamado Iago Aspas se convirtió en el salvador del equipo al marcar un gol al Alavés, el rival con el que los célticos se reencuentran esta noche, pero para alcanzar el sueño de la cuarta final copera.
El moañés, el hombre más trascendental del equipo, es un firme candidato a ocupar ese puesto de referente que necesitará el Celta. Pero antes que él ya lo fueron otros como Eduardo Berizzo y Vlado Gudelj. Un trío de ases que hoy coincidirá en Balaídos y que puede ser, de alguna manera, un hilo conductor.
Cuando las semifinales ya se retransmitían en color, allá por el año 94, el actual delegado del Celta se convirtió en la figura de la eliminatoria de Copa que juntó sobre el tapete al Tenerife y a los celestes. En el partido de ida Gudelj vivió sonrisas y lágrimas. Marcó dos goles en el primer tiempo pero acabó expulsado. Pero la trascendencia del balcánico en la eliminatoria tuvo un segundo capítulo. En el Heliodoro se despachó con otro doblete que bien valió una final.
Gudelj fue el nombre propio de aquella eliminatoria como Berizzo lo fue de la del 2001. La última semifinal feliz para los vigueses. Con el Barcelona enfrente, Berizzo, que no se prodigaba mucho a la hora de ver portería, marcó en los dos encuentros. En la ida para empatar un marcador que había abierto Simao para los azulgrana y que acabó 3-1. Fue en la vuelta, tres días más tarde, cuando sorprendió a todos al marcar el 0-1 cuando el partido no había hecho más que arrancar. Fue en un córner botado por Mostovoi que el hoy entrenador celeste cabeceó al fondo de las mallas.
Con la nueva semifinal ya en marcha, queda por ver quién se convertirá en el hombre de la eliminatoria. Por su pasado y su presente, Aspas está en casi todas las quinielas, e incluso su entrenador se deshace en elogios hacia el jugador franquicia del equipo.
«Es un futbolista con un peso específico dentro de nuestro funcionamiento muy importante, y no lo digo por lo que hace en ataque, sino por su implicación defensiva en la organización, en la circulación de la pelota, luego marca, pero si no marcase o no tuviese influencia en la red, sería igual», enumera el Toto.
Pero alcanzar el nivel al que se encuentra Iago Aspas no se logra en dos días. En su caso, las alegrías y sufrimientos vividos con el Celta, el año oscuro en Liverpool y los momentos, unos difíciles y otros más bonitos, en Sevilla, le han llevado a convertirse en lo que hoy es. «Creo que Aspas en su regreso ha encontrado su lugar en el mundo, con su madurez personal acorde al rol que le tocaba ejercer dentro del equipo, un líder positivo, un espejo para muchos jóvenes del club y creo que lo ha asumido a la perfección. Su realidad, su juego, creo que tiene mucho que ver haber encontrado una estabilidad personal y emocional que le permite jugar como juega». Él será uno de los hombres que hoy intentará encaminar el sueño de la final para el Celta. Como en su día hicieron Berizzo y Gudelj, a los que esta noche tendrá en la banda.
Menos de 3.000 entradas disponibles para el partido
A menos de 24 horas para el partido frente al Alavés, a última hora de la tarde de ayer quedaban a la venta unas 2.700 localidades. Esto se traduce en que durante los últimos días se han despachado, ya fuera a través de la taquilla digital o presencialmente en Balaídos, unos 500 billetes diarios.
La grada de Marcador es la única que está agotada, en contraste con la de Fondo, donde hay disponibles todavía unas 1.500. Ambas tribunas, así como Río Alto y Río Bajo presentarán un buen aspecto a juzgar por los datos que arrojaba ayer la taquilla digital del club, mientras que en Gol quedaban unos 250 asientos por adjudicarse.
Se prevé así una buena entrada en el municipal vigués, aunque todo dependerá de la respuesta de los socios, que tendrán la última palabra. Para este partido, declarado día del club, los abonados disponían de entradas con descuento.
Recibimiento al equipo
Las peñas han convocado un recibimiento para el equipo en la previa del partido. El punto de encuentro será, como la semana pasada, la rotonda de Fragoso, y en esta ocasión pretenden hacerse notar mediante el bufandeo. La idea es que sea el primer paso para empujar al equipo hacia un buen resultado.
El partido puede estar mediatizado por el temporal que se anuncia para hoy
Hoy en Balaídos estarán pendientes del campo de juego, pero también del cielo. El temporal que se ha anunciado no debería alcanzar su cénit durante la disputa del encuentro, pero en las horas previas y posteriormente se espera que azote con fuerza la lluvia y el viento.
Durante el partido se prevé que la borrasca dejará lluvia y algunas rachas de viento, pero la previsión del portal 4 Gotas es que no serán tan intensas como el viento de la mañana y la lluvia del mediodía. Es para la madrugada del viernes para cuando se prevé peor tiempo. En todo caso, según recoge Meteogalicia, para esta noche el viento será fuerte y con rachas en sentido sureste.
«Es un problema para el juego mismo, también para defender es un problema. Uno se vuelve inestable, ojalá el campo permita jugar y que se vea un partido para todos agradable», deseaba ayer Eduardo Berizzo al ser cuestionado sobre cómo podría afectar el temporal a la semifinal de Copa del Rey.
El técnico, más allá de centrarse en la lluvia y el viento, lo hizo en el estado del terreno de juego. El césped de Balaídos está muy bien picado y aunque llueva en cantidad la previsión es que aguante bien. Otra cuestión es cómo responda el balón al entrar en contacto con la superficie de juego y cómo pueda ablandarse y levantarse el campo a medida que transcurra el encuentro.
La otra cuestión meteorológica que puede afectar al partido de esta noche es el estado del mar. La previsión de pleamar es para las 19.46 horas, algo más de una hora antes del comienzo de la contienda.
Se espera que la marea alcance en su punto máximo los 3,3 metros. Para el inicio del encuentro será de 3. Habrá que ver si esto tiene consecuencias en el Lagares, y por tanto en los vestuarios del estadio. Una nota de incertidumbre para una eliminatoria ilusionante.