El año que el Celta acarició el cielo

La Voz X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Oscar Vázquez

Los vigueses alcanzaron su techo europeo después de una década de ausencia

13 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Abatimiento, orgullo e historia. Son las tres fases por las que ha pasado el celtismo en las últimas 24 horas. Porque en la hemeroteca quedará que el Celta murió de pie acorralando al equipo más grande del mundo pero sobre todo, perdurará en el tiempo que la tropa de Berizzo consiguió el techo europeo del conjunto vigués en su regreso diez años después a la competición continental. Midiéndose a históricos, nuevos ricos y emergentes y dando siempre la mejor versión lejos de casa.

El periplo por la Europa League comenzó con el Celta al trote. Apostando por la unidad B en un grupo con Ajax, Standard y Panathinaikós hasta que en la quinta jornada la cosa se puso fea. Solucionado el primer reto, llegó el subidón del Shakhtar con la clasificación en la prórroga en Ucrania tras perder en casa. Luego cayó el Krasnodar y más tarde un Genk más peligroso que conocido. En Bélgica hizo historia el Celta al superar por primera vez al cuarto intento su techo continental. Con un grupo de jugadores en donde sobresalían los canteranos que cinco años antes jugaban en Segunda división.

La historia del Manchester todavía está muy reciente. David tuvo contra las cuerdas a Goliat, y aunque se marchó llorando del Teatro de los Sueños lo hizo orgulloso de lo vivido. Dieciséis ocasiones de gol, 602 pases de los cuales 181 fueron en tres cuartos de campo y 22 centros al área del United lo dicen todo.

Aspectos que ayer el club quiso poner de manifiesto en un comunicado oficial. «Hoy estamos abatidos, mañana pensaremos en que hemos hecho historia, en cuándo llegará la próxima oportunidad. Y en que, sin duda, la aprovecharemos». La misiva pone el acento en el cuerpo técnico, los jugadores y la afición, tres pilares que se han consolidado en el fútbol del viejo continente.

La mayoría de los futbolistas eran unos perfectos desconocidos, pero 14 partidos después sus nombres se han hecho un hueco en los cuadernos de los gurús. Además, a su calidad y descaro han unido una experiencia que debe servir para el futuro. Para no caer en trampas como la pérdida de tiempo del United.

Berizzo y su cuerpo técnico ya tenían novias, pero frente a Mourinho, Paulo Fonseca y compañía se han doctorado. Con una apuesta por el fútbol de ataque y con la presión alta y las marcas individuales como señas de identidad. Y con mucha pólvora, hasta que llegaron las semifinales.

El Toto, quizás sin quererlo, ha sido el gran arquitecto de un sueño del que se contagiaron sus jugadores y una afición que merece una mención especial. Mánchester se convirtió en el punto de encuentro del mayor éxodo celeste de la historia. «Pese a la desilusión, inmensa gratitud a una afición que ha creído, empujado, alentado con una pasión desbordante, que le ha enseñado al mundo, con claridad absoluta, el significado de afouteza», reza el comunicado.

El gran reto es volver a Europa sin esperar diez años.

Los celestes recaudarán unos 16 millones de euros por su participación

Al margen de la revalorización deportiva, el conjunto vigués también ha hecho caja con la Europa League. Pendiente de conocerse las cantidades exactas, el club calcula que ingresará en torno a los 16 millones de euros, 9,1 por premios acumulados a lo largo de los 14 partidos disputados y el resto por el denominado market pool, que todavía está pendiente de conocerse con exactitud. La cifra está muy por encima de las expectativas iniciales y aumentará el superávit previsto para esta temporada.

Sin embargo, tanto en el apartado económico como en el deportivo, llegar tan lejos en Europa tiene daños colaterales en Liga. El equipo ya no cuenta opciones de luchar por los puestos europeos y perderá unos cinco millones por televisión.