Las bandas, el asunto pendiente

Aspas y Beauvue sufren en la derecha y el lateral izquierdo parece huérfano sin Jonny

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Dos amistosos después, aparecen otros tantos asuntos a solucionar en la construcción del Celta de Unzué: el extremo derecho y la salida de balón sin correr riesgos. En el primero de los aspectos, Iago Aspas y Beauvue pueden adaptarse pero están lejos de su posición natural de nueve. En el segundo, la presión del Brentford puede considerarse una piedra de toque de cara a la Liga. Luego están las incógnitas de las probaturas en posiciones no habituales.

El extremo derecho

Beauvue y Aspas, lejos de su lugar natural. El guadalupeño acumula 105 minutos de pretemporada en esa demarcación y su rédito hasta el momento fue un envenenado disparo a Mackay en el partido ante el Racing en Ferrol. Ante el Brentford apenas entró en juego y fue el lateral Hugo Mallo que más percutió por esa zona durante el primer tiempo. Iago ha marcado un gol con menos presencia (75 minutos), pero no acaba de sacar todo su muestrario balompédico. Ante el Sporting de Gijón entró bastante en juego pero en Londres centró su batalla en las protestas al árbitro y solo se dejó ver cuando viajó al centro, aunque sin crear ninguna ocasión clara de peligro. En un sistema en donde priman tanto las bandas, la posición de extremo se antoja primordial.

La salida de balón

Asfixiados por la presión. Aunque con Maxi Gómez en el campo se permite alguna licencia en forma de balón en largo, la idea primordial del Celta sigue siendo jugar el balón de portería a portería, combinando para saltarse las líneas del rival. El Brentford puso en alerta a Unzué a robar un buen puñado de veces en campo contrario, algunas veces incluso cerca del área. Además el gol llegó en una contra propiciada por una pérdida muy lejos de la portería de Rubén que la zaga celeste no fue capaz de cortar.

La posición de Pape

El pivote defensivo no parece su lugar. Sufre Pape en la posición de ancla, moviendo el equipo desde atrás. El senegalés busca el pase en horizontal como recurso de seguridad, todo lo contrario que hace cuando se suelta 20 metros más arriba, su lugar más natural. El eje del equipo cambia de un modo sustancial cuando Radoja toma el mando de las operaciones. Falta por saber si Unzué utiliza a Pape en esa posición como recurso de emergencia hasta que Hernández pueda aportar desde esa demarcación o si realmente contempla al canterano como alternativa para ese lugar.

Único pivote

Una fórmula de riesgo defensivo. Aun manteniendo el 4-3-3 como matriz táctica, el Celta ha apostado hasta el momento por un solo pivote defensivo, colocando a dos interiores por delante. La fórmula arriesgada en defensa, tiene fácil solución si en el centro del campo habitan jugadores como Wass que repliegan de un modo instintivo, pero descose al equipo con otro tipo de futbolistas como Lobotka o Brais Méndez, más pendientes de la construcción que de la recuperación.

El lateral izquierdo

Pampín, lejos de su lugar. Aunque el verbo del cuerpo técnico diga lo contrario, a día de hoy el Celta solo cuenta con un lateral izquierdo definido: Jonny Castro. Pampín, el juvenil, le pone todo el empeño del mundo, pero sufre en las marcas. Jota Peleteiro, muy motivado, le causó más de un problema al canterano. Alende disputó el primer partido pero en Londres fue el único que se quedó sin jugar y hay que tener en cuenta que el compostelano es central, no lateral.

Probaturas

David Costas como lateral derecho y Hjulsager sigue en el extremo izquierdo. Si Roncaglia fue la altenativa a Hugo Mallo en Ferrol, en Londres Unzué decidió probar a David Costas en esa ubicación, un lugar en el campo que no le es extraño al chapeleiro pero en el que no termina de sentirse cómodo. A cambio, colocó al argentino como central izquierdo en compañía de Cabral, un tándem ya utilizado el curso pasado por el Toto Berizzo que en esta ocasión parece más difícil de aplicar al perder la salida de balón de Fontás. En la izquierda, curiosamente, hasta el momento se está mostrando más incisivo Hjulsager que Pione Sisto, aunque Andrew sea diestro y su costado natural esté huérfano de extremo puro por ahora.

Iván Villar

Buenos minutos para reivindicarse ante el Brentford. Lo tiene difícil Iván Villar para hacerse un hueco entre la competencia entre Sergio y Rubén. Hasta el momento el cangués es quien más ha jugado de los tres (90 minutos) y si en A Malata estuvo correcto e incluso desbarató una opción de peligro, ante los ingleses hizo dos paradas de mérito que impidieron el tercer gol local. La primera enmendado un pase atrás diabólico de Jonny Castro y en la segunda aguantando al delantero muy cerca del área pequeña. En los dos envites se le vio tranquilo y con el concepto de jugar el balón con el pie muy asumido.

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