El verano se le queda corto a Unzué

El Celta incide en los errores defensivos y en un juego previsible a una semana de la Liga

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vigo / la voz

A dos semanas para el inicio de la Liga, el partido correspondiente al Memorial Quinocho dejó ayer algunas señales de alarma. El equipo encajó una derrota anecdótica si se tiene en cuenta que se trataba de un trofeo de verano y que fue la lotería de los penaltis la que decantó la suerte del lado del Udinese. Sin embargo, parece que al Celta de Juan Carlos Unzué le cuesta acercarse a una mejor versión que distaría bastante de lo que se ha visto hasta ahora.

El técnico navarro apuesta con determinación por una hoja de ruta muy definida, con una preparación medida al milímetro desde el primer día para tratar de implantar su idea en una plantilla que en su mayoría viene de tres años con una propuesta distinta y que ya tenían más que interiorizada. El Celta fue de los equipos que más tarde volvieron al trabajo y en vista de los últimos partidos parece que el verano se va a hacer demasiado corto.

Los cambios respecto al planteamiento de Eduardo Berizzo -con el que no hay una ruptura total, pero sí matices diferenciadores importantes- quedaron patentes ya desde el primer compromiso amistoso en Ferrol. La apuesta es por un juego posicional, la búsqueda del dominio a través de la posesión, teniendo el balón cuanto más mejor y jugándolo desde atrás como una norma sin prácticamente excepción son los principales rasgos.

En el intento por adaptarse a la propuesta futbolística de Unzué -alabada por todos los futbolistas que han hablado durante este verano-, el equipo ha mostrado más carencias de las deseadas. Sobre todo en defensa, concediendo demasiadas facilidades a los rivales. Los vigueses se han convertido al mismo tiempo en un equipo previsible, fácil de neutralizar para los rivales, que se afanan en el dominio pero no acaba de encontrar la profundidad necesaria para hacer daño.

Un partido con la portería a cero

El duelo frente al Sporting en el primer compromiso de pretemporada ha sido hasta el momento el único partido en el que los celestes han dejado su portería a cero. Sergio se puso bajo palos en esos 45 minutos en los que llegó la primera y única victoria de la pretemporada. El dato es preocupante para un equipo que ya la temporada pasada estuvo entre los más goleados.

Pero el partido en el que el portero, también Sergio Álvarez, más evitó males mayores fue frente al Bayer Leverkusen. En ese encuentro, O Gato atajó con una actuación sobresaliente un importante número de ocasiones de los alemanes, al tiempo que el equipo hacía gala de una efectividad que maquilló la mala imagen que también ofreció ese día. Llegaron los goles de Maxi y Guidetti, materializando las pocas opciones de las que dispuso el conjunto.

Ayer, las oportunidades brillaron por su ausencia. Tan solo un par de intentos de Iago, al que Unzué sigue situando en banda para darle el rol de nueve a Maxi -que aunque con mucho camino por delante, va encontrando confianza a base de goles- y a Guidetti . El mismo problema de Aspas lo tiene un Beauvue que tampoco se siente cómodo como extremo. Unzué tiene ahora un amistoso más por delante para perfilar detalles de cara al inicio de Liga. La Real llega a Balaídos en diez días.

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