El Toto cambió el rumbo de la historia del Celta. Su fábula del sueño y el soñador se convirtió en dogma de fe para el celtismo, igual que el significado de Afouteza, la palabra que toda Europa asocia al celeste.
Su capacidad para comunicar, el equipo de autor construido bajo la bandera del fútbol total y su celtismo confeso le convirtieron en un icono para la afición, que lo despidió con un sentido homenaje hace apenas seis meses. Cuando aquel domingo de mayo traspasó la puerta tras despedirse, nadie dudaba de que el celtismo le profesaría amor eterno, y por desgracia, en solo medio año tuvo ocasión de demostrarlo.
Desde que se conoció que le habían detectado cáncer de próstata, todas las frases del Toto que transmitían energía positiva cambiaron de dirección. El receptor ejerció de emisor y a Eduardo pudieron llenársele los oídos de centenares de frases de ánimo.
Una de ellas resultó clave para el último triunfo sobre el Barcelona en Balaídos. En cada balón dividido Berizzo le decía a los suyos: ¡Confía!, y esa confianza se vistió de 4-3. Ahora te toca confiar a él. Nadie lo duda. A principios de abril le esperan en Vigo.