
Ganó por 4-1 al Guijuelo y se benefició del empate de Bouzas
13 may 2018 . Actualizado a las 20:40 h.El Celta B fue el gran beneficiado de la última tarde de la Liga. El filial tenía que ganar y esperar lo que sucediese en el Rápido-Navalcarnero, porque en un radio de seis kilómetros se dilucidaba su futuro.
Los vigueses hicieron su parte del trato desde el principio, y salvo un momento de confusión siempre estuvieron por delante en el marcador en su partido ante un combativo Guijuelo. Pero necesitaban un empate en el otro encuentro o un triunfo del Rápido por menos goles que la diferencia que ellos obtuviesen en Barreiro ante los salmantinos. Al final no fue necesario tirar de restas, al darse la primera opción.
Para el Celta B será su tercer intento de subirse al fútbol de plata. El primero queda muy atrás en el tiempo (2003/04) pero la segunda sucedió hace tan solo un año. Entonces, el Valencia B cortó a los vigueses la opción del cambio de categoría en la primera eliminatoria.
Ahora existe la seria opción de que otro filial se cruce en su camino en el sorteo de la primera ronda que tendrá lugar en el día de hoy, ya que el Celta B como cuarto se tiene que medir a un segundo con el primer partido en casa, y tal condición la ostentan el Sporting B (grupo II), el Villarreal B (III) y el Marbella (IV).
En caso de superar el primer cruce, a los célticos todavía les quedarían dos eliminatorias más. Con toda probabilidad Rubén Albés podrá contar con Brais Méndez (que ayer estuvo en la grada de Barreiro), un refuerzo de consideración para un equipo que ha sabido levantarse.