El momento de verificar las sensaciones del verano del Celta

Adrián Rubio VIGO

GRADA DE RÍO

M.MORALEJO

Los vigueses se estrenan ante un Osasuna correoso y bien armado que mantiene el bloque y el proyecto

13 ago 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta entra en la liga después de firmar una buena pretemporada tanto a nivel de resultados como de sensaciones y lo hace con un partido complicado. Es cierto que todos los inicios lo son, pero, en esta ocasión, le aguarda un equipo correoso, bien armado, que mantiene el bloque y el proyecto.

Frente a la continuidad navarra, aparece un Celta en proceso de adaptación de cambios. La idea de Rafa Benítez funcionó en la pretemporada y si tomamos como referencia el verano, parece que el equipo está preparado, pero la competición oficial es otra cosa y está por ver si el Celta exhibirá esa solidez y si la pruebas fueron lo suficientemente eficaces para arrancar al 100%, con todos los conceptos adquiridos, o si realmente necesita partidos para terminar de ensamblarse.

La campaña 23/24 es una época especial para el Celta y Benítez es un entrenador mediático que le va a dar mucho más protagonismo al club. En ese sentido, creo que es un año bonito y propicio para que el Celta sea un club con repercusión, pero eso necesita de que todo vaya bien en el verde. Eso sí, tendrá una lupa encima de la que huyó en los últimos años.

A mayores, está el tema Gabri Veiga. Es un jugador que, por rendimiento la temporada pasada, le dio muchísimo al Celta y por número, está claro que esta temporada el equipo no va a tener a ningún centrocampista que pueda llegar a sus registros; es normal que se vaya a echar de menos, porque su irrupción fue de las más potentes del fútbol español en muchos años. El Celta lo va a notar, pero esto es fútbol y parecía que todos tenían claro que esto podía pasar.

En cuanto a la plantilla, el propio Benítez dio a entender que en los próximos quince días iban a pasar cosas y supongo que se refería a esos dos o tres jugadores por llegar.