El finiquito por la salida de Rafa Benítez sigue sin cerrarse

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

Oscar Vázquez

Claudio Giráldez se puede sentar en el banquillo del Celta hasta el 30 de junio

26 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El finiquito de Rafa Benítez con el Celta sigue sin cerrarse dos semanas después de anunciarse el cese del entrenador madrileño, aunque esta cuestión no impedirá sentarse a Claudio Giráldez en el banquillo de Balaídos como ya hizo el domingo 17 de marzo en el Sánchez Pizjuán. El Reglamento de la RFEF, tras un acuerdo con la LFP, especifica que un club puede nombrar sustituto aunque el contrato del entrenador despedido no estuviera resuelto, poniendo como fecha límite el 30 de junio. Por lo tanto, el porriñés tiene vía libre para los próximos nueve partidos.

Rafa Benítez fue cesado en el cargo de entrenador del Celta el martes 12 de marzo y al día siguiente, se despidió de la plantilla celeste y abandonó la ciudad rumbo a Liverpool, donde vive su familia y tiene fijada su residencia. Cuando se marchó, le quedaba pendiente un trimestre de la actual temporada y una campaña más de contrato, ya que el tercer año era opcional, como se desveló en su día.

Desde el club se comentó en alguna ocasión que el entrenador madrileño se había portado «como un caballero» y había dado todas las facilidades, pero falta por concretarse el finiquito en un documento, algo que se ha ido demorando y en el día de hoy cumplirá dos semanas. Tener pendiente el acuerdo de rescisión por escrito no supone ningún inconveniente para que Claudio Giráldez puede desarrollar con normalidad su trabajo. El porriñés fue inscrito como primer entrenador en el acta del partido de Sevilla y podrá ejercer sin ningún problema en las nueve jornadas que restan.

Artículo 163 del Reglamento

En este sentido, el Reglamento General de la RFEF, tras un acuerdo con la patronal del fútbol profesional, especifica en el punto 2 del artículo 163 que «tratándose de clubes de Primera y Segunda División, la resolución del vínculo contractual con un entrenador, sea cual fuere la causa, no impedirá la expedición de licencia al sustituto que desee contratar».

Las consecuencias, en todo caso, serían a 30 de junio, según especifica el mismo apartado: «No se tramitarán ni renovarán licencias de entrenadores ni se librarán tampoco de futbolistas, a aquellos clubes que no hayan satisfecho o garantizado, al 30 de junio del año de que se trate, la totalidad de las cantidades que adeudasen al entrenador o entrenadores anteriores».

El impago también acarrearía la suspensión de los derechos «administrativos y federativos», además de «otras posibles consecuencias». Todo indica que el acuerdo definitivo entre las dos partes llegará mucho antes.