
El defensa madrileño del Celta, fichado como lateral por Benítez, cumple de central con Claudio, con el que este curso solo ha jugado de inicio
07 nov 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Javier Manquillo solo juega de titular esta temporada. El defensa madrileño del Celta ha intervenido en siete encuentros y en todos ha sido de la partida: frente Alavés, Villarreal, Atlético, Las Palmas, Madrid, Leganés y Getafe, los últimos cuatro, en jornadas consecutivas. Entre medias, en el inicio de liga, pasó tres en el banquillo y se perdió dos debido a problemas físicos —una rotura fibrilar sufrida el 12 de septiembre—. El curso pasado sí había sido hombre de refresco con Claudio Giráldez en un par de ocasiones.
El canterano del Atlético de Madrid tiene como participación más larga el partido del Leganés, cuando dejó su sitio a Javi Rodríguez a los 80 minutos. Precisamente, el canterano ha sido su relevo en seis de esos encuentros y en el único en el que no fue el de Poio el que ocupó el lugar que dejaba Manquillo en el campo, lo hicieron Williot Swedberg y Iago Aspas en un doble cambio en el que también se retiraba Alfon. En tres ocasiones, fue sustituido en torno al minuto 70; una vez, en el 61 y en dos contiendas, al descanso, caso del duelo ante el Alavés y del más reciente, contra el Getafe, con alguna molestia física, aunque no está en el parte médico.
El partido completo es una asignatura pendiente esta campaña para el ex del Newcastle, que el curso pasado sí disputó íntegras cuatro citas, todas con el actual técnico; la última data del 19 de mayo, en la penúltima jornada, frente al Granada. En la Premier, su último encuentro con 90 miutos disputados se remonta al 13 de marzo del 2022, y luego vino una época de muchos partidos en el banquillo sin jugar o, directamente, no convocado por las lesiones.
Manquillo llegó a Vigo como un fichaje de Rafa Benítez. Estuvo en el fútbol inglés seis años antes de convertirse en refuerzo invernal de un Celta todavía dirigido en enero pasado por el preparador madrileño, que conocía al jugador de haberlo tenido a sus órdenes en Inglaterra. Llegaba para reforzar el lateral derecho, su posición específica a lo largo de su carrera, y con dudas sobre su estado físico, pues había sufrido un largo calvario de lesiones. Pero el entrenador aclaraba que estaba sano: «Tenía un problema en el abductor y acabó operándose de una hernia inguinal para ver si el problema venía de ahí y así era».
A lo largo de este tiempo en Vigo, ha tenido algún breve paso por el parte médico, pero ha estado disponible la mayor parte del tiempo. Y la llegada de Claudio Giráldez, que a priori no parecía la mejor de las noticias para un futbolista llegado de la mano de su antecesor, no le ha perjudicado, pues está teniendo bastante participación dentro de las rotaciones que caracterizan al porriñés. Su posición, eso sí, está siendo la de central, demarcación a la que se ha tenido que adaptar pese a estar llamado inicialmente a reforzar el lateral derecho.
Actúa como central derecho, con Mingueza como carrilero en ese costado. Y de un tiempo a esta parte, parece haberse asentado el trío de centrales que forma con Marcos Alonso y Carl Starfelt, dos jugadores de los que ya se esperaba protagonismo desde el principio, sobre todo, del primero. Con los tres siendo de la partida ha logrado el cuadro vigués las dos porterías a cero que lleva hasta el momento este curso: ante Las Palmas y el pasado lunes, ante el Getafe. El buen momento del sueco y del también madrileño beneficia al defensa de Chinchón.
Siempre cumplidor
Manquillo se ha adaptado al rol que le ha dado Claudio Giráldez en su esquema sin actuaciones sobresalientes, pero cumpliendo casi siempre —también ha tenido algún error de bulto aislado, caso del partido de Butarque—. Se le intuyen a veces movimientos más propios de lateral, yendo a la presión muy arriba, y tiene cierta presencia en tres cuartos de campo cuando la ocasión lo requiere. Va bien a la marca individual, hombre a hombre; se muestra correcto en el cruce y con esa cierta facilidad para plantarse en campo contrario, aunque no a zona de remate.
A sus 30 años, Manquillo ha desarrollado gran parte de su carrera en Inglaterra hasta el punto de que de los 25 duelos que suma en su carrera en la Primera española, 19 han sido ya con el Celta, tras sumar los otros seis con el Atlético de Madrid siendo todavía juvenil. Este curso lleva 445 minutos y comparte con otros dos jugadores el dato de no haber salido nunca desde el banquillo: Mingueza, que se perdió un partido por lesión y fue de la partida en todos los restantes, y Ristic, que debutó este curso en liga ante el Getafe siendo titular tras perderse por lesión todos los anteriores.