
Peñistas del Celta celebran la renovación del canterano, convencidos de que elegirá bien cuando retirarse y de que aún tiene mucho que dar
27 dic 2024 . Actualizado a las 05:00 h.La noticia de la renovación de Iago Aspas, oficializada el día de Navidad, fue recibida con un aplauso unánime por parte del celtismo. La afición del Celta, prácticamente en su totalidad, anhelaba seguir viendo a su capitán vestido de corto al menos, una temporada más. Y la prolongación de su contrato hasta el 2026 así lo garantiza. Preguntadas al respecto en una encuesta sobre el año que termina del Celta, solo un colectivo celtista eligió la opción de que se retirara este año para hacerlo a un nivel alto frente a que prolongara su carrera.
Cuando se habla de la retirada del mayor emblema de la entidad celeste, hay dos ideas que se repiten: que se ha ganado el derecho a decidir cómo y cuándo poner el punto final y que la hinchada celeste no está preparada para ese momento. «Que se retire cando el queira, xa que el non vai vagar polo campo para roubar. Antes diso, dará el o paso», dicen desde la peña que mejor le conoce, la moañesa que lleva su nombre.
Una idea similar plantea Irmandiños 1923: «Gañou o dereito a decidir retirarse como queira, pero está demostrando que aínda ten nivel e rendemento de sobra para xogar nun rol menos titular se lle falla o físico. O mellor xogador da nosa historia», proclaman. Casi idéntica es la respuesta de Celtiñas Arriacenses: «Puede hacer lo que quiera, para eso es el mejor jugador de la historia del Celta».
La confianza en que él acertará con lo que decida —con esta renovación y con el momento en que finalmente deje el fútbol en activo— es total. «Nadie mejor que él conoce su cuerpo y sabrá cuándo es el momento de dejarlo. Aunque no estamos preparados para asumir ese momento», admiten desde Terra Celeste, agregando que si es por ellos, jugaría «hasta la eternidad». También en la Peña Dani Abalo están seguros de que solo prolongará su carrera «mentres se vexa ben».
«Aún es el más determinante»
Nadie duda, y los números sí lo confirman, de que actualmente Aspas continúa estando al nivel necesario para jugar en la exigente Primera División. «Sigue siendo el jugador más determinante en los minutos que juega», valoran en Caldeirada Sideral. Pero a nadie se le escapa que en el 2025 cumplirá 38 años. «Su papel en el equipo debe ir cambiando. Ya no tiene la frescura y la efectividad de antes, pero aún puede aportar mucho», exponen desde Norte Celeste. En ese sentido también se expresan en la peña alemana, Die Himmelblauen. «Debe tirar del carro hasta que los nuevos canteranos demuestren que pueden dejar al equipo en Primera. Aunque juegue menos, será igual de importante en el vestuario y el banquillo», analizan.
El ejemplo lo pone Nasa Celeste con el partido ante la Real Sociedad, en el que no jugó por molestias, pero se le pudo ver alentando a sus compañeros desde la banda y vibrando con el partido. «Aspas es importante en este equipo aunque esté en el banquillo», coinciden en la Peña do Baixo Miño. Hay quien, como la Peña Alvelo, va más lejos y apunta ya que el capitán «debe seguir, como mínimo, ata os 40 anos».
Más de uno hubiera comprendido, aunque no fuera su deseo, que el canterano hubiera decidido decir adiós el próximo junio. «Se el decidise retirarse xa por acabar a un nivel alto, entenríao perfectamente, aínda que lle quede gasolina para máis», sostiene un integrante de Viveiro Celeste, incidiendo en la idea de que «gañou a pulso decidir o que el queira». En el Colectivo Nós, lo hubieran entendido especialmente si el equipo logra ganar la Copa esta temporada.
El broche de oro
El título es uno de los retos pendientes, pero no el único. Desde la peña Mi Bendita Condena aluden a otro a mayores: «Estando la próxima temporada, seguramente va a superar a Manolo y sería el broche de oro, siendo el mejor en todo. Si además puede dar un título, mejor», deslizan. Los 533 partidos de otro de los grandes capitanes de la historia celeste los tiene ya a tiro el actual, que va por 516 y que ahora tiene temporada y media de contrato por delante para intentar alcanzarla otra leyenda.