Caballero no descarta acudir a los tribunales para «defender a Vigo» ante la exclusión de Balaídos del Mundial 2030

LA VOZ VIGO

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El alcalde reprocha a Louzán que deje caer la responsabilidad sobre Tato, «que en su opinión, lo hizo todo bien, pero está cesada»

27 mar 2025 . Actualizado a las 15:34 h.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha reaccionado este jueves a la dimisión de la responsable ella candidatura de España para el Mundial 2030, María Tato. El regidor considera que el caso de la designación de las sedes para esta cita es cada vez más grave, sigue criticando el silencio del presidente de la RFEF, Rafael Louzán, y deja abierta la puerta a recurrir a la vía judicial ante todo lo que ha ocurrido, pues ha encargado a la asesoría jurídica que «estudie formalmente esta cuestión» y le asesore sobre las posibles acciones a tomar. No descarta «nada» para «defender a esta ciudad ante un ataque desde la Federación».

Caballero argumenta que «las declaraciones de la directora de la candidatura ratifican todo lo que publicó el diario» El Mundo, pues «reconoce que hubo una primera clasificación, la que concluye las deliberaciones, en la que estaba incluido Balaídos, y que 24 horas después, se cambió, dejándolo fuera». Continúa preguntándose el por qué de ese cambio. «Es irrefutable que en la lista que se le envía al señor Louzán estaba Vigo», subraya. Exige las actas firmadas telemáticamente de las reuniones en que se hizo la modificación y en base a qué criterios, así como quiénes estaban presentes.

Reprocha a Louzán que no dijera nada tras recibir una primera lista con Vigo y una segunda en la que la ciudad había desaparecido, siendo vicepresidente de la Federación. «Estaba en todo y ahora es el único que no habla; antes, sí hablaba», espeta. Vuelve a recordar que fue él el primero en hacer público que Vigo no había sido elegida, días antes de la comunicación oficial, incidiendo en que se justificó por la situación financiera pese a tener Vigo deuda cero y un remanente como para asumir ellos la reforma si no hubiera ayuda de las administraciones. «Es una broma de mal gusto que se nos diga eso, intolerable. No sé si otros están en esa situación, porque como no nos dan la información, no lo sabemos», insiste.

Del mismo modo, vuelve a rebatir los argumentos del problema de tamaño en el estadio y de que Vigo no contó en el proceso con la Federación Gallega, algo que no aparecía en las bases. «Mentira, tras mentira, tras mentira. Queremos tener toda la información que tiene que ver con este proceso de selección, desde el principio hasta el final. Queremos saber por qué se varió la clasificación. No quiero arrojar ninguna sombra sobre nadie -de las otras candidaturas-, pero quiero saber qué criterios se utilizaron y cómo puntuaron», exige Caballero.

Para el alcalde, «la situación es muchísimo más grave ahora que hace tres días e infinitamente más que hace nueve meses», cuando él comenzó a pedir los datos. «El oscurantismo de la Federación es insoportable. Y en un tema tan importante», valora. A día de hoy, entiende que hay «evidentes sospechas» de irregularidades. «El nuevo informe de la candidatura de Mundial con los criterios aplicados lo realiza la señora Tato, que es la presidenta de quien hizo la calificación anterior. Se investigan a sí mismos. Habían dicho que sería una comisión independiente» y reclama que así sea.

En cuanto a la marcha de María Tato, afirma: «Es sorprendente que ahora la Federación y el señor Louzán quieran hacer recaer toda la responsabilidad sobre una persona que, en su opinión, lo hizo todo bien, pero, sin embargo, hoy está cesada». Y se pregunta que si estaban «tan seguros de que todo estaba bien, que ya se ve que no», por qué no se las facilitaron. «Cuando no se da la información, es que algo se oculta». Y recuerda que en cumplimiento de la Ley de Transparencia, tienen la obligación de hacerlo público al haber recibido una subvención. «Si todo está bien, estupendo. Pero cada vez hay más dudas y sospechas; no mías, de toda España, de los ciudadanos de a pie». Califica de «insólito» que Louzán no se pronuncie «ante un escándalo de esta envergadura».