El padre del bebé en el que recayó la cifra redonda de miembro del Celta, celtista de toda la vida, cuenta cómo recibieron la noticia del honor que corresponde al pequeño
29 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Mientras el pequeño Roi Carballo Garrido dormía plácidamente en la tarde de ayer aún en la habitación del hospital Álvaro Cunqueiro, ajeno en su segundo día de vida a lo que se había montado a su alrededor, sus padres, Alberto, de 41 años, y Xulia, de 39, no acabana de asimilar el revuelo mediático generado alrededor de su segundo hijo. Porque su pequeño recién nacido se convirtió este viernes en el Carné Celtista número 40.000, un honor inesperado para sus progenitores y su hermano mayor, Xián, de tres años y socio como papá.
Carballo es el gran culpable del celtismo que ya han empezado a heredar sus hijos, el que acaba de llegar, desde el primer día. «Eu son cetista de sempre, empecei a ir ao fútbol con oito ou dez anos. Non sempre puiden ser abonado, pero agora levo máis de dez anos. Xulia non é moi futboleira, pero si que é celtista», dice él mientras ella confirma. Son una familia viguesa residente en Teis y con raíces en Covelo.
Aunque Alberto fue el impulsor de inscribir a Roi, la mamá «non puxo ningún impedimento» y los dos estuvieron encantados al saber que el nuevo miembro tendría una cifra tan significativa en el documento que le acredita como celtista. «Foi bastante sorprendente. Estamos un pouco abrumados pola repercusión que tivo a nivel social. Non o esperabamos para nada», cuentan ambos, que no pararon de recibir felicitaciones.
Xián no suele ir a menudo al estadio por su corta edad y por los horarios, y con Roi irán en la misma línea, aunque Alberto admite que este honor ya le ha dado ganas de llevarlo cuanto antes y que se estrene en Balaídos. «Agora ten que ir e estrear o carné e a camiseta», asevera en referencia al regalo que les hizo el club, aunque por agora le «queda moi grande». O seguinte paso será facelo peñista de Marexada Celeste, á agrupación celtista a que el pertence, aínda que tamén foi membro de Merlegos cando residía en Santiago.
Orgulloso del carné de su hijo, cuenta Carballo que en la familia va a tener más miembros que le inculquen la pasión celeste. «Os meus sobriños e os curmáns de Xulia son tamén moi afeccionados. Esta nova xeración vén moi celtista», constata. Celebra que su hijo haya nacido en un momento de Celta europeo y canterano y desliza que ojalá poder redondearlo completando una gran temporada.