El uruguayo, que podría jugar un doble papel desde la sala de máquinas, se quedó a las puertas de eliminar al Bodø Glimt en una situación similar
16 abr 2026 . Actualizado a las 15:14 h.Matías Vecino tiene más de medio centenar de partidos continentales a sus espaldas y la temporada pasada vivió una situación muy parecida con el Lazio. Los romanos se enfrentaron en cuartos de final de la Europa League al Bodø Glimt y el conjunto del círculo polar ártico ganó por 2-0 en la ida. En la vuelta, los italianos llevaron el partido a la prórroga, incluso llegaron a tener un 3-0 que los clasificaba, pero los noruegos marcaron el 3-1 y, finalmente, fueron más certeros en los penaltis y pasaron. El uruguayo espera saldar este jueves esa cuenta pendiente, aunque la gesta sea todavía más complicada.
«Lo que puede ser en común con aquella vez es que en el partido de ida también se nos hizo muy difícil y creo que el 2-0 fue corto, podíamos haber perdido por más goles», comentó el charrúa a modo de introducción. Antes de la vuelta, se vivió la misma atmósfera que se registra ahora en Vigo: «Estábamos convencidos de que en nuestra casa se podía dar vuelta, aunque también parecía difícil, porque habíamos jugado muy mal», si bien llegado el partido, se quedaron a nada de cruzar la frontera del éxito: «Llegamos a la prórroga, hicimos el 3-0 y, después, lamentablemente nos hicieron el gol, nos llevaron a penales y no pudimos pasar. Esperemos que mañana (por hoy) sea diferente y que podamos estar en semifinales».
Leer más: El Celta cree en la utopía del siglo
Curiosamente, en su etapa en la Fiorentina, vivió la parte contraria. Su equipo había ganado 0-1 al Borussia Mönchengladbach en Alemania y se adelantó con un gol más en Florencia, pero en la segunda mitad, los germanos le dieron la vuelta a la tortilla (4-2), lo que demuestra que «en el fútbol nada está escrito».
Vecino también cree. Porque considera que el Celta se lo merece y que tiene argumentos para voltear la eliminatoria. «Creo que el equipo ha recorrido un largo camino para llegar a estas instancias y estamos con muchas ganas, mucha ilusión de afrontar el partido. Sabemos que va a ser difícil, pero estamos convencidos que en nuestra casa, y siendo el Celta que todos conocemos, podemos dar vuelta a la situación», indica el centrocampista.
La principal premisa es que el equipo recupere sus constantes vitales. «Tenemos muchas cosas a las que agarrarnos. Sabemos que como equipo somos fuertes, debemos salir con mucha ilusión y ganas y hacer un gran partido. Ser nosotros los que arrastremos a la gente. De adentro hacia afuera, el equipo tiene que transmitir que es posible», plantea. En el campo, el Celta necesita entender los momentos, ser firme en los duelos y debe mejorar en las dos áreas.
Leer más: Manzambi, el émbolo del Friburgo
Matías Vecino parece encomendando a tener un doble papel en el partido mientras el cuerpo el aguante. Por una parte, auxiliar a la zaga en la fase defensiva y equilibrar al equipo cuando toque atacar. «Siempre trato de ponerme al servicio del equipo. Cuando juegas como pivote por delante de una línea defensiva, tienes que echar una mano en el juego aéreo, cerrar líneas de pase y seguir duelos cuando atacan la diagonal, también acompañar», desgrana el uruguayo de su multitarea. Y si le quedan fuerzas, no descarta hacer alguna visita al área rival, aunque su función sea más de equilibrio.
De entrada, parece haber dado un paso a nivel físico después de participar, parcialmente, en las dos últimas contiendas. «Estar casi parado tres semanas no es lo ideal en medio de la competencia y bueno, me costó un poquito el regreso, pero ya he sumado entrenamiento, he sumado minutos y ya estoy mucho mejor».Toca confirmarlo.