Un alcalde más aislado que nunca

HEMEROTECA

21 nov 2011 . Actualizado a las 04:05 h.

En las elecciones generales no hay adoquín que valga. Ni chusco localismo que rentabilizar. El PSOE vigués se hundió anoche de forma previsible y perdió la condición de partido más votado que logró en el 2004 y el 2008. No hubo efecto Caballero, por más que la mayoría de la ciudad continúe en la izquierda. La auténtica derrota está más allá de las urnas locales. Anoche se abrió un escenario complicado para el regidor socialista. Perdidas sin remedio las visitas de los ministros amigos, siempre dispuestos a aterrizar en Peinador con promesas, al alcalde solo le resta repetir con el Gobierno de Rajoy la política de confrontación permanente que ha practicado con la Xunta de Feijoo. Así pues, no sería de extrañar que los deliberados mundos de Yupi en que ha vivido con obras que dio por hechas, pero que nunca salieron del papel (AVE, Rande, biblioteca, autopista del mar, ETEA...) se conviertan ahora en mundos de tiniebla con la llegada de la derecha al poder. Vigo corre serio peligro de quedarse más aislada que nunca. Los organismos inversores (Fomento, Zona Franca, Puerto...) cambiarán de manos y el discurso victimista dura lo que dura. Solo resta por ver cómo administra el PP vigués semejante caudal y si Caballero, con los medios que tiene a su alcance, le sigue marcando el paso.