Muere un alto funcionario del Kremlin en una emboscada rebelde en Chechenia

TAGUIR SALÁYEV. Efe NAZRÁN

INTERNACIONAL

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El presidente ruso promete una «respuesta adecuada y rápida» a los nuevos atentados Dos atentados costaron ayer la vida a cinco personas, entre ellas la de un alto funcionario del Kremlin en Chechenia. Serguéi Zvérev, «número dos» del máximo representante ruso en la república separatista, falleció en una emboscada en un barrio de Grozni, al estallar dos minas accionadas por radio al paso de su vehículo, que fue seguidamente ametrallado. El Kremlin culpó de ambos ataques a los separatistas chechenos y el presidente Vladimir Putin prometió una «respuesta adecuada» que no se hará esperar a los dos atentados.

01 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En el atentado contra Zvérev en el barrio Chernorechie, murió también la teniente de alcalde de Grozni, Nursedá Jabuséyeva, y resultó herido grave en la cabeza el propio presidente de la corporación municipal, Supián Mojcháyev. Junto con dos generales caídos en combate hace varios meses, Zvérev es la personalidad oficial rusa de mayor rango muerta en la contienda. Un segundo atentado en Volgogrado, antigua Stalingrado, se cobró la vida de tres soldados e hirió a otros doce cuando una bomba adosada a un árbol hizo explosión justo al pasar una columna militar próxima a un cuartel del Ejército. Fuentes de los servicios de seguridad dijeron que este atentado tenía una «huella chechena», por la participación en la guerra de unidades del cuartel de Volgogrado. El Gobierno checheno no se pronunció sobre el atentado en Volgogrado y sí lamentó la muerte de Zvérev, aunque responsabilizó indirectamente a Moscú por proseguir la guerra. Por su parte, Putin declaró con irritación que el Ejército debe «acabar en el mismo territorio de Chechenia con la ''herida sangrante'' del terrorismo». «Si claudicamos, nos toparemos con el terrorismo por doquier y durante mucho tiempo», afirmó.