ILEGALIDADES
04 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La legislación peruana prohíbe desde 48 horas antes de los comicios la propaganda electoral. Pero el sábado, tanto Alejandro Toledo como Alan García la incumplieron. Ambos se reunieron con observadores internacionales y realizaron todo tipo de declaraciones. Ayer sorprendieron con sus «desayunos electorales», que fueron criticados ayer en Lima por la asociación civil Transparencia. La costumbre de abrir las puertas del hogar a la prensa es obra de Alberto Fujimori. Ayer, Alan García la copió. Algo más patética fue la puesta en escena de Alejandro Toledo. Acudió al Hogar de Cristo, institución que acoge a niños pobres. El candidato de Perú Posible recorrió las mesas de los chavales sirviéndoles el chocolate y los bollos del desayuno mientras las cámaras y los micrófonos recogían cada detalle. Toledo no perdió la oportunidad de recordar que de niño «yo era como ellos».