EE UU castiga con intensos bombardeos Kandahar y el refugio de Bin Laden en Tora Bora, pero niega la muerte de decenas de civiles
02 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Dentro del acoso contra Osama Bin Laden y ante las informaciones sobre la muerte de 50 personas en las montañas de Tora Bora, el Pentágono desmintió ayer el ataque a las aldeas en las que al parecer perecieron los civiles. El supuesto refugio del saudí en las montañas próximas a Jalalabad se ha convertido en el objetivo prioritario de Washington junto con el último reducto talibán: Kandahar. «Si no se rinden, morirán», advirtió ayer a los integristas que aún lo defienden el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. Éste afirmó también que «los combates están lejos de terminar» a pesar de que admite que puede haber «víctimas» en las filas estadounidenses. La agencia Afghan Islamic Press informó de que en los ataques a Kandahar al menos 13 personas resultaron muertas, información no confirmada por otras fuentes. El Pentágono sí se apresuró a desmentir que sus aviones hayan sido los responsables de la supuesta masacre de 50 civiles, en las localidades de Talkhel y Balut, en la región de Tora Bora. El mayor Brad Lowell, portavoz del Comando Central estadounidense, explicó que estudiaron todas las posibilidades, incluido un error, pero «no hemos encontrado nada». «Vimos sus armas, los lugares donde atacar, sus cuevas y la entrada a su red de túneles. Allí no hay edificios ni áreas pobladas», añadió.