El nuevo presidente argentino aseguró ayer que con el paquete de medidas que va a poner en marcha su Gobierno «cogeremos el toro por las astas» para atajar la crisis. Adolfo Rodríguez Saá aseguró que la extinción de las «corruptelas» permitirá a Argentina «entrar en una nueva etapa», pero insistió en reclamar ayudas a los organismos internacionales, en clara alusión al Fondo Monetario Internacional (FMI). Argentina tiene una deuda externa que, a fines de diciembre pasado, alcanzaba los 146.172 millones de dólares, de los cuales 36.782 millones corresponden al sector privado y el resto al sector público. Por otro lado, el Gobierno de Israel ha informado de que está preparado para acoger una ola de inmigrantes judíos de Argentina. El Ejecutivo de Ariel Sharon cuenta en el país austral con un equipo de más de setenta personas, la mayoría trabajan en Buenos Aires, que se ocupan de informar y asesorar a los judíos argentinos que quieren emigrar al Estado israelí.