ARANTZA ARÓSTEGUI
09 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas) rompió ayer la tregua ordenada por Yaser Arafat el pasado 16 de diciembre a todas las facciones palestinas que luchan contra la ocupación de su territorio por Israel. El grupo fundamentalista Hamas se había sumado hace dos semanas al reclamo del presidente palestino, pero la madrugada de ayer lo rompió con el asesinato de cuatro militares israelíes. La acción terrorista, como subrayaba ayer en su condena la Autoridad Palestina, provee un nuevo pretexto al primer ministro israelí, Ariel Sharon, para continuar con su política represiva y opresiva contra sus vecinos. Desde el alto el fuego decretado por Arafat, se había reducido la escalada de violencia en ambas direcciones desatada tras la visita de Sharon a la Explanada de las Mezquitas en septiembre del 2000. Esta situación había sido aprovechada por Estados Unidos y la Unión Europea para relanzar un proceso de paz aplazado hace más de un año. Con lo ocurrido ayer, la mediación internacional queda otra vez en suspenso, Arafat, entre dos fuegos, y Sharon, con más argumentos que justifiquen su política. Otra vez más de lo mismo.